lunes, 1 de agosto de 2011

Sólo soy...

Sólo soy un pobre tonto
perdido en un mundo extraño del que nada sé,
ni me interesa...

Sólo soy un vagabundo errante
que da mil vueltas al mismo sitio,
iluso traficante de bellos sueños
que nunca verán la luz del día...

En el fondo todos somos, sin quererlo,
personajes de un drama calderoniano,
aún cuando pocos quieran reconocer
que la vida, seguramente, es otra cosa:
a veces sólo un beso,
las más, quizás, un disgusto...

Pero todos corremos como atletas,
agitamos como monos nuestros brazos,
gritamos, vociferamos,
y en nuestro propio estrés de cada día
somos los reyes absolutos, sin duda alguna.

¿Y al final que queda?.

Sólo unas palabras en un periódico de mala muerte,
y el recuerdo de unos amigos que nunca fueron
un constante peligo de olvido...

1 comentario:

  1. Al final... al final sólo queda el viento golpeando en la ventana, y de nosotros permanecerá durante un tiempo un algún pensamiento aislado - a veces ni siquiera el más brillante - alguna frase deshilachada, que también terminará desapareciendo, sin remedio.

    ¿No continuas escribiendo poesía? Veo que la última entrada es de agosto.

    Saludos,

    Mari Carmen

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