sábado, 29 de octubre de 2011

El ajedrez, ¡qué bello deporte!

Acabo de  volver  de disfrutar del enfrentamiento ajedrecístico habido entre el club Ruy López (de Chiclana) y la Peña Ajedrecística Isleña ó PAI (San Fernando), con triunfo de éste último por 2'5 puntos a 1'5 puntos.

¡Qué bello espectáculo!. Estamos acostumbrados a esos partidos de fútbol entre equipos de la primera división,ó de baloncesto,.. ó en fin, de esos deportes llamados "de masa". Y nos olvidamos frecuentemente de las ganas, la ilusión y el esfuerzo de miles de otros practicantes de deportes minoritarios, y que también son capaces de hacernos disfrutar, yo diría que casi tanto ó más que los protagonizados por esos bien pagados deportistas de élite.

Les pongo en antecedentes: hoy era la última ronda de la Liga Provincial de Ajedrez de aquí de Cádiz; jugaban, como ya he dicho, Ruy López y PAI, mi equipo de siempre..... Éste va líder de la liguilla, ya clasificado para las eliminatorias para jugar la temporada que viene en Liga Andaluza (se clasifican los dos primeros); con un empate, le vale para quedar campeón. Ruy López, por el contrario, debe de ganar, no le vale otra cosa, para poder clasificarse, en detrimento de Los Barrios, que es el otro equipo en liza...

Pues bien, ha sido un espectáculo ver la concentración de los 8 jugadores (4 tableros), la tensión que se palpaba en el ambiente, el silencio muy respetuoso de los que asistíamos espectantes al desenlace de las partidas. Gana PAI en las dos primeras mesas; en las dos mesas restantes, los jugadores de Ruy López sacan bastante tiempo de ventaja en los relojes a los de PAI... Termina otra de las partidas, con derrota del jugador de PAI (4º tablero); 2 a 1... Si gana el jugador de Ruy López, empata, y la verdad es que no sé si también les puede servir el empate para clasificarse... Allí están también mirando y sufriendo las partidas jugadores de Los Barrios, el otro equipo en liza... Y por si falta poco, el jugador de PAI que aún juega es... ¡mi hijo!. Sufro como un condenado, porque le veo bien de posición, pero fatal de tiempo; se me caen los sudores cuando observo cómo sus segundos se van agotando... 

Uno de los jugadores-espectadores que tiene calor, y se quita el jersey; otro que se sienta, y se vuelve a levantar a los dos segundos; yo salgo del salón de juegos para tomar aire fresco, y volver a los diez segundos porque me puede la curiosidad; dos espectadores que se alejan un poco para comentar una jugada; unas once personas observando en respetuoso silencio el desenlace; ahora el mismo jugador de antes que tiene frío, y se vuelve a colocar el jersey; todos casi aguantando la respiración, para no molestar a los dos jugadores que disputan la última partida...

Como les digo, nada que envidiar al mejor de los espectáculos, y encima, gratis. Tuve tiempo de reflexionar sobre esto mientras admiraba y agradecía porder presenciar esos momentos de tensión, de concentración, de presión, de... Y todo, simplemente, con cuatro tableros, ocho jugadores, sentados, reflexivos, inmunes creo yo a si fuera llovía, nevaba, ó había algún terremoto.

¡Con qué poco, Dios, se puede ser feliz!...

Ah, se me olvidaba. Ganamos, 2'5 - 1'5. ¡Campeones, y clasificados para la Andaluza!


2 comentarios:

  1. Pues enhorabuena. Creo que el ajedrez debería ser asignatura obligatoria en todos los colegios.

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  2. Hola, Mª Carmen. Aquí en la provincia, concretamente en Jerez, el colegio El Altillo lo incluye como asignatura, y tienen la suerte además de contar con un magnífico profesor, Daniel Escobar, secretario de la Federación Gaditana, y monitor nacional.

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