martes, 25 de octubre de 2011

Estos nuestros políticos

Pues sí, es desilusionante. Resulta que esta mañana en mi lugar de trabajo hay una reunión con un determinado sindicato; y nos cuentan las sindicalistas (en este caso, eran mujeres) que han llegado los nuevos (aclaremos: los del PP), tras veintintantos años de mando de "los otros" (aclaremos: el PSOE), y pues eso, que no confían en... los funcionarios. Uyysssss... 

Porque aquí los paisanos, vamos, los nuevos (es decir, los del PP) "confunden", que diría aquel, a los funcionarios con los "afiliados", y claro, como "los otros" (los del PSOE, vamos) eran los que mandaban antes, pues ahora resulta que todos los funcionarios "semos" socialistas "de toda la vida".... Ejem.

Resultado de esta nueva política fresca que ha entrado como un soplo de aire fesco y helado por las puestas viejas y añejas (y hay que añadir, roja de toda la vida): que hay secretarias a las que sus nuevos jefes, ningunean, porque no confían en ellas; que hay funcionarios mejorando su forma física haciendo "pasillos";que hay "castigados" en los pajares de la azotea; Atchiss...

Y uno se empieza a preguntar si de verdad, de verdad, los nuevos (vamos, el PP), está preparado para gobernar, que no hay que olvidar que el mes que viene hay elecciones generales (aunque hay algún que otro que casi tiene ya "erecciones" pensando en su futuro). Porque no me dirán Vdes que esto es normal. Aclaremos las cosas: aquí no hablamos de que quitan a personal de confianza de "los otros" (ó sea, del PSOE) para poner a "los unos" (vamos, a los suyos, a los peperianos), que eso es, diríamos, normal(bueno, corramos un tupido velo....) . No, hijo, no. Aquí hablamos de funcionarios de toda la vida, unos muy competentes y otros menos, como en toda viña del señor, que por el mero hecho de ser funcionario cuando mandaban los otros, pues ahora, ejem, ejem, ... pues están "contaminados"....

Parece que estos señores creen que los funcionarios deberían de cambiar conforme cambie el partido político de turno... Lo cual me hace, faltaría más, ponerme las manos en la cabeza. Porque vaya estupidez más grande, por Dios sagrado de todos los santos del santoral habido y por haber, vaya idiotez, pensar que como un funcionario ha cumplido (bien, mejor ó peor, que eso es otra cosa bien distinta, eso va en la capacidad de cada uno), ó mejor dicho, "estaba" cuando gobernaba "er" contrincante, pues ese funcionario ya no sirve...

Ojú con los del PP. Hay por ahí un dicho que viene a decir algo así como que "no hay nada peor que darle  un carguito  a un pobrecito"... Y me parece que esta gente nueva del PP no han mandado ni en el portal de su casa. ¡En qué manos estamos, por favor!...

3 comentarios:

  1. Bueno, ya sabes que eso ya ocurría con el funcionariado, allá por el siglo XIX: cambio de partido, cambio de funcionarios (pero cambio de verdad, pues quedaban 'cesantes', es decir, en paro), hasta que se decidió que no era de recibo tanto cambalache, que los funcionarios deberían permanecer en su puesto, cualquiera que fuese el color del Gobierno del momento. Así que, les guste o no a los del PP, los funcionarios se quedan en sus puestos, ahora bien, caso aparte son los funcionarios que ostentan cargos 'de confianza'. Es normal que se desconfíe de ellos, y en muchos casos, si no en casi todos, serán sustituidos por gente afín al nuevo partido. Esto ha sido así, y seguirá siéndolo.

    Espero que tengas un buen día :)

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  2. Sí, ya sabía que a finales del XIX (Sagasta-Cánovas) ya se daba esa circunstancia; ¿pero a eso queremos volver?. Es triste tener que soportar a esta clase política, marchando imparable y sin desaliento alguno... al pasado.

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  3. Por supuesto que no. Está claro que los 'curritos de a pie', esos seguirán estando donde están, pero ya sabemos todos que los cargos de 'más arriba', esos van y vienen, según los que estén en ese momento en el poder. No es que se les eche, no, puesto que son funcionarios y tienen ganada su plaza, simplemente se les manda a otro lugar, donde no les puedan molestar, ya que se supone que no están 'en su onda'. Y luego están los cargos de confianza, que no son funcionarios, y que van a la calle en cuanto cambia el jefe. Pero eso ya lo saben ellos, y no pasa nada, porque en general esos cargos se marchan a formar parte de consejos de administración, a sus cátedras en universidades, a dirigir otras empresas, etc. etc.

    Hasta luego :)

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