sábado, 22 de octubre de 2011

¿Porqué volvéis a la memoria mía...

¿Porqué volvéis a la memoria mía,
doloroso recuerdo del placer perdido,
a aumentar la sed y la agonía
de este triste corazón herido?

Frunje ahora mi rostro el ceño,
y pienso en lo que has sido.
¿Insulso, vago sueño?
Hay un grito; soy yo, que, descontento,
con lágrimas en los ojos, me lamento.

Y recuerdo aquellas horas de hermosura
en el tiempo ya olvidadas,
en las que yo, preso de locura,
mis pasiones, deseadas,
abandonaba a mi cordura.

Mas... ¡ay!, que al ser ésta tan poca,
nos unimos, yo, idiota, y tú, loca.

Y siendo el amor mi perdición,
y tú la pecadora,
¿acaso no he de ir yo sólo, ¡maldición!
a un lugar desierto, perdido y sin moradora?

¿Y cuál sería, entonces, mi reacción?
¡No lo sé!, la desconozco ahora.
Quizás pensara en ti, amada,
ó quizás pondría fin a mi vida, ya cansada.

¿Acaso alguien se ha de enterar?
¡No!, pues así es la muerte
cuanda ha de llegar.
¿Y si no llega?. ¡Mala suerte!.

Pues tú te has de marchar,
y yo desear seguir viéndote.
¿Qué es, si no, la vida?
¡Ancha, profunda y sangrienta vida!

3 comentarios:

  1. ¿Y esta maravilla de poema lo tenías por ahí guardado? Pues menos mal que te ha dado por airearlo... :)

    Feliz domingo.

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  2. Pues sí, Mª Carmen. No te exagero si te digo que tiene, al menos, 30 años.

    Gracias.

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  3. Pues ya era hora de que viera la luz, este, y supongo que muchos otros que tendrás bajo llave :)

    Buen comienzo de semana.
    Buenas noches.

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