domingo, 6 de noviembre de 2011

A lo lejos veo una cortina

A lo lejos veo una cortina,
y detrás de la cortina, la calle,
y delante, tú.

La calle, triste como la lluvia
que amenaza caer;
tú, radiante como el sol
que me pareces.

A lo lejos sólo veo la cortina,
la realidad,
y delante, la esperanza.
Sólo una cortina medio abierta,
como ahora es mi vida,
que no sé si quiero llegar
ó que ya he llegado.

Sólo veo la ventana
aunque sé que estás delante,
y me pareces, aunque invisible,
el jardín del Edén.

Una cortina, una ventana
y una planta,
que cuidas con mil amores.

Ahora pasas por delante
y no veo
ni la cortina, ni la ventana, ni la planta,
sólo a ti, siempre tú,...

Pero, ¿sabes?
¡cuánto he ganado con la visión!

4 comentarios:

  1. Muy tierno y muy hermoso, Carlos.

    Un abrazo

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  2. Gracias, Mª Carmen; parece que estos días estamos tiernos y melosos, eh?. El otoño?...

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  3. Pues posiblemente :) Sea como fuere, leer una poesía tierna siempre es agradable.

    Un abrazo

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