miércoles, 7 de diciembre de 2011

De mis novias (2)

No recuerdo nada de aquella fiesta de disfraces, la verdad; nada que no sea ella bailando, riendo y disfrutando. El baile, siempre el baile como algo más que una afición...

Supongo que mal no saldría, pues nos citamos ya para otros días. Y con ella recorrí casi todo Cádiz andando; nos gustaba muchísimo andar, caminar, disfrutar de un paseo uno al lado del otro. Mi vena poética explotó, y escribí y le dediqué cienes y cienes de poemas, que ya poco a poco iré publicando. Había, por fin, encontrado mi musa, mi inspiración, mi diosa.

Por el hoy flamante paseo de la barriada de la Paz, que en aquellos entonces no estaba como hoy en día; por las transitadas calles del barrio de La Laguna, en Cádiz, donde ella vivía; por el paseo marítimo; por la Avenida;... Daba igual por donde fuéramos, daba igual por donde quisiera pasear, porque mi corazón empujaba a mis pies, quisieran ó no.
Una tarde, por el Campo del Sur de Cádiz, casi próximo al Baluarte, tuve la ocasión y no la desperdicié: le cogí la mano. 

"¿Qué haces?"-me miró, sorprendida.

No recuerdo exactamente mi respuesta; sí sé que la miré, y le dije algo que terminé con esta frase: "... que sepas que ya no te la pienso soltar nunca".

Y así fue como andamos todo el Campo del Sur hasta su casa cogidos de la mano... Suyos fueron mis primeros besos de mujer, sentir los labios calientes y deseados que tanto y durante tantos años había echado de menos.

Ibamos al cine; ó al campo de sus padres, en Chiclana; recuerdo incluso perfectamente el día que se la presenté a mi madre(ella iba vestida de blanca, tan joven y guapa como una princesa), a la que por cierto, le cayó muy bien, igual que a mi padre.

Nos quisimos y nos amamos, con ansia y casi desesperación, como si fuéramos el último hombre y la última mujer del mundo. Y  al final...

Todo salió bien, muy bien: ella es hoy Alicia, mi esposa.

3 comentarios:

  1. Que bonitoooo!!, solo te ha faltado decir y fuimos felices y comimos perdices, jejeje, es coña, me alegro mucho por vosotros.

    Un beso

    Lola

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  2. ¿Y yastá? ¿Sólo tuviste, pues, una noviecita de guardería y otra que nunco supo que te gustaba? No me lo creo... :)

    De todas maneras, es bonito que hayas recordado los momentos de dulzura, los primeros encuentros con la que hoy es tu esposa.
    Ella estaría orgullosa, si te leyera, lo que quizá ya ha hecho. Me alegro mucho por vosotros, porque espero que esa llama que os prendió entonces, sino pasional (que ya sabemos que la pasión dura más o menos dos telediarios, a veces incluyendo el tiempo y los deportes), perdure amorosa y cariñosa en el tiempo, hasta el fin de vuestros días.

    Ay, qué bonitas son la mayoría de las historias de amor...

    Buen fin de semana (corto, porque además no es fin de semana, pero casi, ¿verdad?)

    Un abrazo

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  3. No, Mª Carmen, hay más amores imposibles, que ya iré desgranando... un día de éstos.
    Para mi sí es un larguísimo fin de semana, porque ya hasta el martes no me incorporo, he cogido algunos días de los que tenía.
    Igualmente, a disfrutar.

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