martes, 6 de diciembre de 2011

De mis novias

La conocí allá cercano el 1981, semanas antes del famoso 23-F (acuérdense: ese señor con bigote, y el ¡quieto todo el mundo!, que a todos nos atemorizó...). Me había matriculado y estaba haciendo en Cádiz, en la Academia Bahía, un curso de, asómbrense, ¡auxiliar de banca!. Sí, sí, como lo han leido: auxiliar de banca. Se supone que nos preparaba para entrar a trabajar en algún banco; y dábamos Cálculo Mercantil, Derecho Mercantil, Contabilidad, etc.

Yo había terminado el COU, en el ahora IES, y antes Instituto a secas, Isla de León (¡qué magnífico Instituto!); y, a pesar de aprobar en Mayo, no sé porqué, tenía pavor a la selectividad. A mi madre le ilusionaba tener un militar en casa, aunque ella apoyaba lo que yo quisiera hacer, y entre mi temor a la selectividad y el deseo de mi madre, pues decidí prepararme para la Escuela Naval de Marín... que no exigía la selectividad. Duré, aproximadamente, dos días en la academia en la que me apunté, porque ni me gustaba el profesor, ni me gustaban las asignaturas. Así que iba dando tumbos, sin saber a qué dedicarme en en la vida. Hasta que, ignoro ahora el porqué, decidí apuntarme a lo comentado más arriba.

Y allí la conocí. Se sentaba en las últimas filas; después supe que era por su naturaleza tímida y retraida. Yo, sin embargo, me solía sentar delante, en las primeras filas, porque siempre he tenido confianza en mi mismo. Y me gustó desde que la vi: guapa, con un cabello castaño casi tirando a rubio, delgada, todo ello lo acompañaba de mi perdición cuando hablamos de mujeres: su sonrisa. Aunque tímida en el trato, luego resultó ser muy simpática y agradable, amable, educada,...

Pasados los días, quedábamos en un  banco de una plazuela que había al lado de donde estaba la Academia; y allí, yo, que ya estaba totalmente seducido por ella, le pasaba los ejercicios corregidos, que además sabía que estaban bien hechos, con lo que la buena nota estaba asegurada. Así nos fuimos conociendo, y gustándonos; y así me fui yo llenando de ella.

Un día, sí, me atreví. En el salón de los mormones de San Fernando(aclaración para ustedes: NO soy mormón; pero en aquella época (hablamos de 1981) tenía amigos mormones,  solía ir a su sede, y participar en sus fiestas. Gente encantadora, ciertamente. Pero nunca me llegué a hacer mormón....) . Bueno, pues a lo que iba: los mormones organizaban una fiesta de disfraces, ya que estábamos en pleno mes de febrero, y eso, sean ustedes de Cádiz ó no, ya saben lo que en esta zona significa. Yo jamás, tengo que reconocerlo, me había disfrazado. Pero bueno, me parecía la excusa perfecta para quedar con ella, y así empezar a salir. Se lo dije, y ante mis nervios y no menor sorpresa, ¡me dijo que Sí!. Dios, una chica me decía que sí...

Yo, se lo pueden figurar, me disfrazé ese día, he de reconocerlo, de mamarracho: un sombrero de paja; una chaqueta vieja a cuadros; un vaquero... No me pregunten de qué iba, porque esa es una de las grandes preguntas de mi vida. Pero entiéndanme: no tenía experiencia ninguna en cosas de disfraces, nunca lo había hecho, y la verdad es que mi familia tampoco. Bueno, pues así "vestido" esperé a mi chica a que llegara en el autobús de Cádiz(ella vivía en Cádiz y yo en San Fernando). Y cuando ella se bajó del autobús.... Bueno, aquello me provocó unos deseos inmensos de abrazarla, besarla, y gritar bien alto: 'guapa!. Iba de pirata, la pirata más bonita y encantadora que nunca he llegado a ver. Con un pañuelo en la cabeza, arreglada, irradiaba todo ella una luz como si de un ángel se tratara.

Y claro, ya se lo pueden figurar: si me gustaba hasta entonces, eso fue ya atravesarme con la flecha de San Valentín, y enamorarme loca, perdidamente de ella.

(Continuará)

2 comentarios:

  1. Hola, Carlos. No hubiera pasado nada porque fueras mormón. En cuestiones de religión, cada uno es muy libre de pensar como quiera. Igual que en cuanto a la religión y a la política. Y todo es muy respetable.

    ¿Llegaría a buen puerto este amor? Ah! Tendremos que esperar a leer la siguiente entrega... :)

    Un abrazo y buen miércoles, Carlos.

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  2. Perdón, quise decir en cuanto a la tendencia sexual y la política, y sin embargo he duplicado lo de 'religión'.

    Hasta luego.

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