domingo, 4 de diciembre de 2011

María Jesús (2)

¡Escucha, oh reina tan bella de mi corazón,
oh Mª Jesús, admitida en todo mi ser!.
A ti te canto y te cantaré siempre,
durante tanto tiempo como me lo
permitan los hados.
Nadie puede seguir viviendo y olvidar
tu recuerdo. Antes se ocultará el sol
en el criminal olvido, que tu gloriosa
imagen se desvanezca de mi corazón...
Sí, es tu belleza, oh Mª Jesús, la que
hace que me sienta dichoso como nadie
en el mundo. Todo mi ser, a lo largo
de esta oscura senda de la vida, nunca,
nunca ha visto una joya tan bella
como tú, ohMª Jesús, reina eterna
de mi corazón.

Sí, lo adivinan, este fue el primer poema escrito por mi, tal fue el cataclismo que supuso Mª Jesús en mi vida. Pero sigamos...

Mª Jesús era hija de un médico conocido de San Fernando. Yo sabía donde vivía, y más de una vez me propuse, con aquel atrevimiento que a veces da el amor, ir a su casa, llamar a la puerta, preguntar por ella, y contarle lo que sentía. Pero la timidez ganó al atrevimiento, y nunca lo hice. Hoy, con tantos años que han pasado, me planteo tantas y tantas cosas, que me digo: pues lo tenía que haber hecho, y que el Sol hubiera salido por Antequera. Pero en aquel entonces no tuve el valor suficiente...

Así que pasó el curso con mi corazón sangrando, mi chica inconsciente del dolor, yo entortado (lo cual tengo la sospecha que aún perdura...), y ella quitándome el sentido diariamente, porque si no nos veíamos por un casual, yo la buscaba desesperadamente. 

Luego todos crecimos(menos Peter Pan, que es una suerte), nos distanciamos, no supe nada de ella, cada uno siguió su camino, y el amor fue remitiendo, apagándose, pero no olvidándose.... Hasta que un día, en la secretaría de una Facultad, me la volví a encontrar. Sí, era ella, en la Secretaría del Centro, recogiendo los papeles de la matrícula de pimpoyos como yo.  Ella nunca supo nada, como ya he dicho, así que yo era uno más de los 500 ó 600 alumnos que formalizaban su matrícula. Pero para mi, verla allí...

Y esta ha sido la historia de mi aventura imposible con Mª Jesús, mi chica ideal, mi dueña, mi amor... en aquello turbulentos años.

1 comentario:

  1. Oh, vaya, me he dado cuenta de que he puesto todos los comentarios que deberían haber estado aquí, en la anterior entrada, así que allí te toca buscarlos. Sorry...

    Un abrazo y buenas noches.

    ResponderEliminar