jueves, 15 de diciembre de 2011

Mi amigo Ignacio

Conocí a Ignacio hace tres ó cuatro años. Él es pintor, y yo, informático; así que poco, en principio, nos une. Nuestro conocimiento y luego amistad, empieza de una forma inimaginable: él no estaba en ninguna tienda informática mirando nada; y yo no estaba en una sala de exposiciones admirando sus cuadros. No...

Coincidimos en baile de salón; sí, sí, como lo oyen. Yo soy un consumado especialista en baile (bueno, exagero algo... pero sólo un poquitín), y llevo años apuntado en la Academia Le Sauce, recibiendo clases de salsa, cha-cha-cha, bachata,... en fin, esas cosas. Y ahí llegó un día Ignacio, y su mujer, Mª Paz. Así nos conocimos, como compañeros de clase, y sufridores en algunas ocasiones, de las clases de salsa, de la que a mi no me gustaba el ritmo(porque no se lo encuentro, claro...), y a él algunas de las canciones que ponía el profe, Alei ("esto es insufrible", decía a veces, cuando una canción no le gustaba).

Nuestra relación un poco más allá del compañerismo, empezó, no obstante, de una forma curiosa: yo, lo reconozco, soy un poco payaso (bueno, sí, mucho...) y me gusta escribir, e interpretar, monólogos. Hice varias "actuaciones" relativas al baile... y a Ignacio les gustó, y así me lo hizo saber. Yo, por otra parte, no sabía que él pintaba, y que, de hecho, dos cuadros que están en el local de la Academia son suyos. Y un día, hablando, me lo comentó. Y así, yo por escribir, y él, por pintar, nos hicimos mutuos amigos y admiradores, porque si él me hace sonrojar con sus piropos hacia mis escritos, yo no dejo de admirar permanentemente su habilidad para hacer de trozos de la tierra pedacitos del cielo, con esas manos divinas que reflejan cualquier cotidianidad de la calle (azoteas, playas, edificios,...). Vean, vean sino su página web: http://www.ignaciomora.com/, y disfruten con el toque majestuoso de un pincel portentoso.

Ignacio es muy buena gente, educado en el trato, buen oyente, gran compañero de baile... en fin, una excelente persona. Y lo mismo se puede decir de su esposa, Mª Paz.

Ahora veo menos a mi amigo Ignacio, porque estamos en distinto turno de baile, y sólo coincidimos en alguna celebración que se organize por la Academia; pero quiero que sepas, amigo, que me tienes siempre, disfrutando de tu arte. 

Gracias por ser mi amigo, y hacerme conocer tu obra.

Y a ustedes que me leen, acérquense a su web, miren sus cuadros, y diganme si no son merecidos...

2 comentarios:

  1. Pues sí que me gustan los cuadros de tu amigo, siii :)

    Buena tarde-noche de viernes

    Lola

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  2. Ya te digo, Lola... Y los abanicos que pinta, y las latas,... Si quieres algún regalo artesanal y precioso, él te lo prepara.
    Igualmente, buen finde.

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