lunes, 12 de diciembre de 2011

Otro amor imposible (continuación)

Cáusame tal impresión
la primera vez que la vi,
que mi vista perdí
por esa maravillosa visión.

Es de un poema su más viva rima,
ríame yo del oro,
pues de ese no me enamoro,
más sí por ella siento estima.

Brilla su pureza en mi vida,
es su rostro tan precioso
que de ella estoy muy celoso
pues mi alma por ella está confundida.

Como el río su fresco sabor
ido es hasta mi corazón
que della me da la razón
por ser de este tesoro su buscador.

Escucho ya sin escuchar
pues es música tan preciosa
tal como la flor tan olorosa
que no dejo para olerla de luchar.

Sin sentido me quedare
y con los ojos asombrados
por ver un cuerpo tan adorado
al que yo tanto amare.

Cinco dicen que son los sentidos,
más yo el corazón añadiría
así el sexto sería,
pues con él nada está perdido.

Tomando d'aquí los nombres
que en los dos primeros versos
de cada copla están,
con toda claridad verán
el nombre de la mujer
que loco vuelve a este hombre,
que es el más enamorado
de su amor no ganado.

En fin, como les anticipé aquí está el poema completo; reconozco y creo que estarán de acuerdo en que no es de los mejores poemas que he escrito... En mi descargo he de decir que éste fue de los primeritos, y que intenté hacer algo imaginativo, con el nombre y los apellidos de mi dama, como pueden comprobar.

Hay veces, muchas veces, sí, en que me gustaría disponer de una máquina del tiempo, como mi admirada Mª Carmen, que me permitiera, no volver al pasado, pero sí averiguar que han sido de esos amores perdidos, no olvidados, a los que tanto tiempo dediqué, y cuyos  recuerdos aún perduran.

¿A ustedes no?.

1 comentario:

  1. Uf, y tanto, Carlos. Yo, que he vagado tanto y que a tanta gente he conocido, siempre me pregunto que habrá sido de aquellos amores juveniles, o de los amigos/as a los que nunca más he vuelto a ver.

    Es de esperar que la vida los haya tratado bien. Siempre estarán en nuestro recuerdo, unos con más fuerza que otros, pero ahí estarán, formando parte de nuestra vida.

    Buen poema, que a tal María le habría gustado conocer, sin duda.

    Un abrazo y feliz noche de lunes.

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