domingo, 11 de diciembre de 2011

Otro amor imposible

Fue antes de mi amor imposible, de mi loco primer amor. Había llegado al Instituto, después de cursar la EGB en La Salle, y empezaba el primero de BUP. Y allí la conocí, como compañera mía...

Guapa, muy guapa, vivaz, activa, tenía carácter. Ana Mª Saborido Rey, que salió elegida, además, nuestra delegada de clase. Me gustó, y así lo escribí:

Según que ella me ama,
nada es por mi envidiado,
pues estoy enamorado
de la belleza de mi dama.

Comprobarán ustedes cómo destaca (en rojo) su nombre; bien, a lo largo del poema, y por el mismo sistema, escribí su nombre completo, nombre y apellidos. En la próxima entrega, lo publicaré enterito.
Creo recordar que era gallega,  desde luego muy inteligente, despierta,  no tuvo ningún problema para salir elegida delegada  de la clase con esas virtudes. Muy buena estudiante, nada que ver con esa leyenda urbana y machista que identifica belleza con ignorancia, hasta que Mª Jesús se cruzó en mi camino, ella fue el destino de mis suspiros, de mis lágrimas escondidas, y de mis amarguras preadolescentes.

Recuerdo perfectamente los matices de rostro bello, su pelo suelto, sus ojos oscuros, su gesto decidido, su simpatía a ultranza, y su gesto vivaracho, acompañado de una dulce sonrisa. Durante un tiempo, me trajo por la calle de la amargura, a mi, eterno enamorado, campeón de tímidos, que mis frustaciones desahogaba en un papel.

Pasan los años, y aún perduras en mi recuerdo, Ana Mª Saborido. ¿Leerás algún día estas palabras?.



1 comentario:

  1. Pues posiblemente no las leerá, pero quién sabe... que la vida da muchas vueltas y si ella vive por donde tú, puede que en algún momento alcance este blog y se vea reflejada en él.

    Buen comienzo de semana...

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