martes, 13 de diciembre de 2011

Sevilla

Fin de semana en Sevilla... Sevilla, espectacular, preciosa, linda. Nos llovió el sábado por la tarde-noche; pero, a pesar de todo, Sevilla es mucha Sevilla...

Qué ciudad tan bonita, qué ambiente en las calles, las terrazas llenas, las calles transitadas, qué lujo tenerla tan cerca, y disfrutar de sus plazas, de sus monumentos, de sus tapas, de sus iglesias,..

Y en la Sala Cero, la compañía Bastarda española representando "Retratadas", en la que abuela, madre e hija salen de un cuadro para reunirse en un presente onírico. ¡Todo un espectáculo!: magistral guión; sublime las tres actrices; algo inolvidable, y que desde aquí, si alguna vez van de giran por el país, y tienen ocasión de verla, no se la pierdan, por Dios, es una gozada. Aquí les dejo un vídeo, para que se hagan una pequeña idea:





Y el domingo, visita al Museo de Bellas Artes, desconocido para mi, pese a mis muchas visitas a Sevilla, con una exposición del pintor Gonzalo Bilbao, y un paseo despacio, tranquilo, relajado, por sus muchas salas, en un edificio de gran belleza, muy bien conservado, admirando a Murillo, Zurbarán, Alonso Cano, algún Velázquez incluso, un Greco, ... a quien le guste, como es mi caso, la pintura clásica, fue algo inolvidable.

¿Y qué decir de tener la suerte de encontrar varias iglesias abiertas?. No sé, la verdad, cuántas iglesias he visitado ya en este 2011 que se nos va; muchas, muchísimas, pero me siguen atrayendo estos edificios mucho más allá de su significado religioso. Y allí, Sevilla, abriéndome sus puertas, a ese Cristo del Gran Poder, a esa espectacular Iglesia del Salvador, restaurada, de pago, un poco caro, sí, pero tan bonita...

Y esos coches de caballos, esos turistas con sus cámaras recogiendo, ó intentando, mejor, recoger esa alma de alegría, esos patios floreados, esas calles llenas de belleza en su propio interior.

Hay muchas, muchas ciudades bonitas en esta España nuestra de tanta historia, tanto arte, tantos siglos de desencuentros y amarguras, de tanta sangre inútil derramada, tanto odio ancestral,... Pero Sevilla, como Sevilla...


3 comentarios:

  1. Es verdad que Sevilla es preciosa. Yo estuve el año pasado, en primavera. Hacía tanto, tanto tiempo que no visitaba la ciudad que ya dudaba de que estuviera en el mismo lugar, pero sí, allí estaba, toda aroma de azahares y resplandeciente de sol. Me alojé en el hotel Tryp Macarena, frente a la iglesia de la virgen del mismo nombre. El hotel me encantó, y toda Sevilla igualmente.

    Yo también visito iglesias, aunque no en el sentido religioso, sino por el arte que hay dentro de ellas.

    Un abrazo y gracias por el paseo por Sevilla.

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  2. Siempre que he ido a Sevilla ha sido de paso, no para disfrutar de una estancia.
    Es algo que tengo pendiente.
    Teatro, Museo de Bellas Artes, visitar iglesias, patios floreados y un ambiente de alegría, ¿que más se puede pedir para un fin de semana? :)

    Un abrazo

    Lola

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  3. Hay tres ciudades en España que son mi debilidad: Salamanca, Zaragoza, y... Sevilla.
    Varias veces he estado en ellas, más o menos las conozco; pero disfruto cada vez que voy: sus calles; sus monumentos; sus gentes...
    No lo demores más, Lola: ve, pásate un par de días, y disfruta de una ciudad que lo tiene todo, absolutamente todo. Y tan, tan cerca...

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