domingo, 29 de enero de 2012

Entre los rincones de mi casa

Entre los rincones de mi casa
yo paso muchas horas del día,
mirando a través de sus ventanas
(¡cuántas cosas he visto!)
los pasos de hombres y niños.

Escucho las campanas de la iglesia
que vibran a lo lejos,
y los gritos de los niños
al salir (por fin!) de la escuela.

Y es que...
entre los rincones de mi casa
la vida sigue, inamovible, su paso.

6 comentarios:

  1. Buenas tardes Carlos. Yo, como tú también, paso horas entre los rincones de mi casa pero buscando aquello que no encuentro y que me imagino el perro me lo tiene escondido en algún rincón (todo esto es broma).Te digo esto en relación un poco con tu último párrafo del poema supongo que lo es, donde dice entre los rincones de mi casa la "VISA" sigue inamovible, su paso. Ésta visa no será la del "BANCO" supongo. Entiendo que estamos cortitos pero hay que mover los dineros (también es broma).
    Me parece a mí que al final me vas a decir que ha sido un error en la escritura.
    Que tengas mañana un día relajado de trabajo, buenas tardes y mucha "Salud".

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  2. Hóla Carlos, estaba hojeando un poco "El papelón" después de haberte escrito el comentario bromista anterior y haciendo un extraño la pantalla me pareció que había desaparecido lo que te escribí pero cual es mi sorpresa que veo que has rectificado el poema y es que no me cuadraba a mi corto entender.
    Bueno lo dicho anteriormente que tengas un buen día de trabajo.
    Un saludo de Manuel Cuevas.

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  3. Buenos días, Carlos. Lindo tu poema. Parece que sí, que muchas veces la vida sigue inamovible entre nuestras paredes,pero incluso ahí hay cambios, apenas imperceptibles, pero los hay. La mayoría de las veces, esos cambios están en nosotros.

    Carlos, no sé si ayer por la mañana fuiste hacia el muelle de Gallineras, hacia las 12, más o menos. Lola y yo creimos verte, cruzando, en una rotonda, y te llamamos, pero o bien no eras tú, o bien llevabas auriculares y no nos escuchaste. Nos hubiera gustado charlar contigo porque hicimos un paseo muy agradable ya que hizo una mañana fabulosa.

    También te vimos, Lola y yo, paseando por la calle Real, el viernes por la tarde. Ya era de noche, y venías con tu esposa. Ya ves, pues, que aunque tú sólo nos hayas visto dos veces, nosotras a ti te hemos visto alguna más.

    Gracias por tu amabilidad.

    Hasta luego :)

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  4. Hola, Mª Carmen. No, no fui el domingo a Gallineras; en la Plaza de las Vacas había Carnaval, y allá que nos llegamos. El viernes por la tarde sí es posible, ya que dimos un paseo por la calle Real. ¿Ya estás de vuelta?. ¿Llegaste a ver el Castillo de San Romualdo, en San Fernando?. Se me olvidó comentártelo... :-(

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  5. Bueno, entonces nos equivocamos, pensando que eras tú :) Sí, ya estoy aquí, en la Escuela. Es extraño... ayer paseando junto al mar y esta mañana aquí, en esta cruda realidad, de frío y papeles, pero es lo que hay :)

    Lo cierto es que para ver Cádiz al completo hacen falta muchos días. Apenas si recorrimos algunas calles, fuimos a la catedral y entramos en el mercado, donde nos entretuvimos entre los puestos de marisco y pescado, ¡madre mía, qué gozada! Me dediqué a hacerle fotos a los peces, ya ves tú :) La próxima vez que vaya, estaré todo el día en Cádiz, porque una mañana se va volando, ya lo sabes.

    Así que ese castillo queda, pues, pendiente para la próxima ocasión.

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