viernes, 3 de febrero de 2012

Fray Luis de León

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido
y sigue la escondida 
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!

Pasan los años y los años, y sigo recordando de carrerilla y con admiración el principio de este genial poema... Y es que, como he señalado en una entrada anterior sobre Bécquer, no soy mucho de Garsilaso de la Vega, Góngora, Quevedo, etc como poetas. Excelentes poetas, claro, pero con un estilo... difícil, para mi gusto.

Sin embargo, no sé, Fray Luis es... distinto. Lo leo, y me gusta:

El aire se serena
y viste de hermosura y luz no usada,
Salinas, cuando suena
la música extremada
por vuestra sabia mano gobernada.

(A Francisco Salinas)

Mi mujer lo sabe; y por eso, cuando vamos a Salamanca, una de mis ciudades favoritas, es visita obligada la estatua cuya imagen pueden ver al principio de esta entrada. "Mira, Carlos, tú Fray Luis....", me comenta siempre. 

Creo que su poesía es musical, cantarina, hermosa... para leer en reposo, esa poesía que inunda el alma si la lees tranquilamente sentado en cualquier jardín, y a ser posible, con una fuente cercana, escuchando mientras lees el chapoteo del agua mientras cae... 

Cuando contemplo el cielo
de innumerables luces adornado,
y miro hacia el suelo
de noche rodeado,
de sueño y en olvido sepultado,
el amor y la pena
despiertan en mi pecho un ansia ardiente

(Noche serena)

En mis tiempos de estudiante, era obligatorio leer, como a tantos otros poetas, a Fray Luis de León; y ese fue mi primer contacto. Pero quizás no sea la mejor época para conocerlo, para admirarlo, para deleitarse con una poesía tan reposada, tan sosegada, tan bella. No sé si en los planes actuales de estudio sigue siendo de obligada lectura. Pero, en cualquier caso, si desde entonces no lo han vuelto a leer, desde aquí les animo, como con otros escritores, a retomarlo, y sentir sus palabras en el aire conmover el alma, esbozar un sentimiento, gozar de unas palabras tan bien mezcladas.

2 comentarios:

  1. También yo tuve que leerle, claro. A veces, viendo estas pinceladas que nos dejas de los autores 'eternos', subo a la buhardilla y busco todos esos clásicos que están ahí, en mis estanterías, esperando a ser releídos, y hojeo algunos de ellos, y me vuelven unos recuerdos y unas sensaciones tan agradables...

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  2. Hay que reconocer que los "clásicos" son clásicos por algo... Pasan los años, y gustarán más, ó menos, pero hay que reconocerles una calidad exquisita..
    Saludos.

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