martes, 14 de febrero de 2012

Hoy he visto

Hoy he visto a un hombre parado,
aguantando un cartel con las manos,
noticias que no salen en televisión...

Miré sus ojos, avergonzados y tristes,
y en ellos pude leer su desencanto,
mientras su cabeza agachada
me sugerían mil ideas absurdas y
extravagantes.

Hoy he visto a un hombre en la calle
dejar de serlo un momento,
olvidar que es una persona,
un ser humano,
y salir a la vista pública,
ante jóvenes y viejos, niñas y madres,
como el acusado ante un juicio.
Y su veredicto no es otro que ¡culpable!.

Pero él, en sus ojos de niño,
pedía clemencia y recordaba a sus hijos.
"Yo sé que tú no eres culpable.
¡Pobre víctima sin saber porqué!.
¿Culpable?. No, por Dios,
¡mil veces inocente!".
12/03/1982

4 comentarios:

  1. Hace tres o cuatro días pusiste una entrada parecida a esta, solo que esto es una poesía de cuando tenías apenas 20 años,¿verdad?. Si que te afectan estos temas. Yo he vivido mis primeros 20 años en cuarteles de la Guardia Civil y no es que haya visto mucha gente esposada. La primera vez te impresiona, pero luego piensas que no será tan inocente cuando está así. En cuanto a esta gente que está con su cartelito, sentado en una esquina, pidiendo, no sé, Carlos, la verdad es que no me dan pena. Es muy triste estar sin trabajo y muy cómodo estar sentado y pedir limosna, al menos algunos te distraen con su música o con su ingenio te hacen sonreir.

    Espero que hayas tenido un felíz dia de san Valentín

    Buenas noches :)

    Lola

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  2. Bueno, Lola, es un tema, no sé, complicado... No podemos pensar que por el hecho de estar esposado, ya se es culpable; si fuera así, sobrarían los juicios y los tribunales, ¿no te parece?. Como le comenté a Mª Carmen, ¿tú estás segura al 100% de que nunca perderás los nervios, y acabarás "esposada" por una inconsciencia?.
    En cuanto a los pedigüeños, lamentablemente, es verdad que hay mucho fraude, pero... eso no quita que haya también mucha gente necesitada, que, por cualquier desgracia, ha entrado en barrena, y no ven forma de sacar la cabeza..
    Y sí, es verdad, me afecta mucho estas situaciones.
    Gracias, y espero que San Valentín haya sido un gran día.

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  3. Ciertamente es un tema complicado. Lo ha sido siempre, cuando estábamos en época de vacas gordas y, por descontado, ahora que estamos con las flacas (aunque para algunos sigan igual de gordas y seamos los de a pie los que tengamos que bailar con la más fea), pero en cierto modo estoy de acuerdo con Lola: los que piden sentados por las esquinas podrían intentar alguna otra cosa, que para eso hay asociaciones y organismos que procuran, o al menos disimulan que pueden echar una mano a los desamparados.

    Se dice que hay trabajo para todo el mundo (o que había trabajo para todo el mundo), sólo que hay que moverse de 'la esquina', porque el trabajo no va a venir a buscarte, tienes que ir tú a por él. Por supuesto que me refiero a la gente más joven, porque los ancianos de 70 u 80 años que yo veo a veces pidiendo en el metro, esos ya no tienen remedio, aunque están alimentados y vestidos, pues no se les ve androjosos.

    La gente joven (y hoy día ya entran en la categoría de 'joven' hasta los que tenemos 50), tiene que pensar que hay que salir de 'casa', marcharse a otros lugares, y si es necesario largarse del país, pues se va uno y santas pascuas. No es fácil irse, por supuesto, está el tema de la familia, si estás casado, y el del idioma, sobre todo, también está la crisis que pilla a todos dentro y fuera de nuestras fronteras, y saber si estás cualificado o no, y los españoles es bien sabido que estamos muy cualificados para ciertos trabajos pero en cuestiones de idiomas no les llegamos al resto de europeos ni a la suela de los zapatos.

    Aún así, hay mucha gente joven, y no tan joven, que se larga, sin saber el idioma, a veces tan sólo con unas nociones muy básicas del inglés, como aquel chico que encontré en Oslo, almeriense, que se marchó a Noruega a trabajar, y estaba trabajando en lo que le salía, y al mismo tiempo aprendiendo inglés y noruego, y oye, estaba totalmente resuelto a triunfar, no tenía la menor intención de volver a Almería, a no ser de vacaciones. Ese es el espíritu que hay que tener: de lucha, de salir adelante, y no quedarse pegado a 'una esquina' a verlas venir, o depender de la familia, que la familia muchas veces con sostenerse ella, ya tiene bastante.

    Es un tema controvertido, cierto, porque habría que ir mirando caso por caso, pero estoy tan harta de ver chicos y chicas que no llegan a los 30 contando milongas en el tren para conseguir dinero por el morro... que me sublevo.

    Buen día, Carlos :)

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  4. Bueno, es 'andrajosos', que se me ha ido una 'o' por una 'a', y no quería borrar todo el mensaje y ponerlo de nuevo.

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