domingo, 25 de marzo de 2012

A José y Carlos

Yo tuve dos hermanos
a los que nunca conocí.

Uno tenía mi nombre,
otro el de mi padre;
uno era muy pequeño
cuando cayó en las garras feroces
de la muerte;
otro tenía casi mi edad.

De ellos yo no tengo recuerdos
que me hagan llorar de pena,
tan sólo me entristece
el gesto amargo de mi madre
cuando se sumerge en viejas fotos
que nunca pasan al olvido,
y quiebra su voz al decir:
"¡Qué guapos eran!"...

Ellos son como un algo misterioso
que vivieron un ayer lejano,
dejando huellas imborrables
en una familia que ahora es la mía.

¡Que perduren sus imágenes
por siempre en mi casa,
añoranza de unos tiempos
que luego se truncaron en desgracia!.

Vuestro recuerdo nunca se apaga
en el triste corazón de mamá,
seguis siendo sus hijos...
y mis hermanos.

Yo nunca os conocí,
pero también os quiero;
aunque mi vida, quizás, sea
producto de vuestra muerte...

A Carlos y José, que murieron antes de lo debido,
y que forman ese ayer misterioso de mi familia.
Carlos tenía 4 años cuando lo atropelló un camión, 
jugando a la puerta de su casa;
José tenía 18 cuando falleció en Madrid de leucemia.
A ambos, con amor.
30/05/1983

4 comentarios:

  1. No es para menos la tristeza de tu madre, cuando ve las fotografías de tus hermanos. Perder dos hijos, uno con tan tierna edad, y el otro en plena flor de la vida.
    30/05/83, bonita fecha, nunca imaginé que a los pocos meses estaría casada. Tal vez nos cruzáramos en más de una ocasión por la avenida de Cádiz :)

    Un abrazo

    Lola

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  2. Qué triste es perder a unos hermanos, Carlos. No me imagino el dolor que debe sentir una madre porque lo natural es que mueran primero los padres no los hijos.

    Precioso el poema, Carlos.

    Pasa una buena tarde.

    Mari Carmen Polo

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  3. Buenas tardes Carlos: Sin tú llegar a conocer a tus hermanos sí que en tu familia te lo han mostrado y hacértelo vivir dentro de tu corazón, puesto que ésto que escribiste en ésa fecha pienso que sí lo tenías en tu mente muy presente,creo que por la transmisión de tu madre de aquellos sus hijos queridos hacia tí.Siempre se ha dicho Carlos que cada familia es un Mundo y que algunas hasta dos.Qué vivencias más duras debieron de soportar tus Padres.Me conmuevo y me apenan estas historias.Me pareces Carlos muy buena gente y buena persona, que Dios te reserve en esta vida todo lo bueno que en ella haya. Un saludo: Manuel Cuevas

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  4. Gracias por vuestros amables comentarios. Bien, es verdad que, aunque yo no llegué a conocerlos, su recuerdo siempre estaba presente, eran una presencia permanente.

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