jueves, 26 de abril de 2012

A Juan José, mi sobrino

Cuando él nació,
no hubo luces en el cielo
que dieran tan feliz noticia;
ni un coro de voces
proclamó su nombre al  viento.

Cuando él nació,
en el horizonte sólo brillaba
la misma luz de todos los días,
blandiendo sus rayos de calor
en la tarde primera de su vida.
el viento se había escondido
para no llevarse lejos de nosotros
su llanto de niño bueno.

Cuando él nació,
su padre le miraba sin creerse
que fuera el hijo de su fantasía,
y los viejos abuelos
no sabían si llorar ó reir.

Nada parecía distinto,
nada a los ojos del mundo
había roto la rutina diaria;
todos hablaban en la calle
de aquellos problemas que les preocupaban.

Cuando él nació,
lo cotidiano siguió su rumbo.
Pero él tenía ya una hora de vida...

A juan José, un nuevo hombre
en la lucha diaria de todos.
      26/05/1982          

2 comentarios:

  1. Carlos, es verdad que tienes buenas ideas, lo bien que tienes redactado tu blogs. un salu2.-

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  2. Caramba, Carlos, que poemas bonitos tienes.-un salu2

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