martes, 15 de mayo de 2012

Tarde en Cádiz

Nos llamaron amigos de la pandilla el viernes, para ver si salíamos este fin de semana pasado. Y después de ajustar calendarios, compromisos y actos varios, quedamos al fin para el domingo. Objetivo: Cádiz, la ciudad que sonríe...

Alas 5 y poco de la tarde, entrábamos expectantes a la exposición "El Señor de Sipán", sita en la Cárcel Real, cerquita de las Puertas de Tierra. La entrada es barata, 2 euros por persona, y lo que allí vimos puedo resumirla con una sóla palabra: recomendable.


¿Qué vimos en esta grandiosa exposición?. Se lo transcribo en palabras de un diario: "En medio de un desierto se desarrolló una avanzada civilización capaz de atraer agua desde grandes distancias, de construir templos, palacios, centros de oración y desarrollar una cultura propia. El pueblo mochica salió a la luz en 1987 en una aventura arqueológica que parece sacada de la ficción. Pero su realidad, la de las piezas encontradas en el norte de Perú, se hace tangible en Cádiz. La ciudad andaluza ha sido elegida para una primicia mundial: la exhibición de 195 elementos de este tesoro arqueológico"...


Y así es: cerámica, artesanía, vestimentas, paneles explicativos,... allí pueden encontrar de todo. Impresiona las formas de muchas de las "botellas" (no de cristal) allí expuestas, como la que pueden ver unas líneas más arriba. Ó algunas de las joyas que allí están, como esta orejera que aquí les enseño:


E incluso podemos admirar escenas de la vida cotidiana, de tal realismo que no cabe ninguna duda de qué representan:


Les recomiendo vivamente la visita a esta gra exposición, que cuenta además con un horario muy asequible de visitas (diariamente, de 11'30 a 21 horas. Pueden ver más información en http://www.cadiz2012.es/agenda_detalle.asp?id=5480).

Y posteriormente, una buena merienda en la mismísima Plaza de las Flores, y a andar un poquito hasta el Castillo de Santa Catalina, donde disfrutamos de una exposición de fotografía (visitantes del Louvre) y una de dibujos taurinos de los grandiosos Goya y Picaso, de los que sorprende su visión tan distinta a la hora de dibujar, como pueden ustedes comprobar arriba.

 Paseíto por La Caleta al acabar, y Campo del Sur arriba hasta donde estaban estacionados los coches, admirando mientras ese mar que rodea Cádiz y lo impregna de luz y sal.

Una gran tarde, sí, rodeados de grandísimos amigos.
 


 

3 comentarios:

  1. Este Blog de Carlos está muy bien, ademas con cosas tambien muy interesantes y distraidas.-

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  2. Pues muchas gracias por tus amables comentarios, y espero contar con tus visitas asiduamente. Aquí encontrarás siempre una ventana abierta a lo que quieras comentar y/o proponer.

    Saludos.

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  3. Buenas tardes Carlos: Como habrás podido observar ya tienes otro seguidor más, mi vecino Paco. Le he comentado muchas veces sobre tu forma de expresión en la escritura y por fín se ha decidido también a seguirnos, porque también es seguidor de mi blog.
    Con respecto a tus horas pasadas en la "Tacita de Plata", como se solía nombrar a Cádiz, me alegro de que los hayas pasado tan bién. Lo que no sabes es que al lado de la Cárcel Real viví toda mi infancia,(en el barrio de Santa María) y si supieras la de penalidades que en aquellos años del franquismo se vivieron a las puertas de ésa cárcel, que yo ví. Cuantas familias, y en especial mujeres desesperadas, empujadas por aquellos guardias que las tiraban al suelo. Yo no llegaba a comprender aquello, pero sí tengo grabada aquellas imágenes y una leyenda que estaba en la fachada por el exterior del edificio, donde decía "ODIA EL DELITO Y COMPADECE AL DELINCUENTE".
    En el Castillo de Santa Catalina, pasé muchos días de guardia de mi míli, la que no fue como dicen muchos, aquellos de , yo pasé una mili buenísima. Te cuento, ha este castillo,lo convirtieron en cárcel militar, y me explico. Los militares que por alguna causa habían sido condenados a presidio lo cumplían allí. Los desertores a la Patria también; los testigos de Jehová; los legionarios..., en fín todo aquél que para el régimen no era de buen ver. Imagínate las guardias de 24 Horas encerrado en el castillo y con la tensión de aquellos presos jugándosela a cada momento, no te podías fiar ni de la mosca que volaba a tu lado. Hize más guardia que "Cascorro", no sé quién sería el tal, (ya que es un dicho que se decía), pero yo creo que le gané. Bueno a lo mejor un día me decido a escribir sobre anecdotas de mi infancia y no te la vas a creer. Un saludo.

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