viernes, 1 de junio de 2012

El vacio que han dejado los ALPES


después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo

sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo
(Mario Benedetti,  Soledades)

Ya se fueron mis compis los ALPES; esta mañana entraba en el trabajo, y su ausencia se hacía notar allá por donde pasaba. Dios, qué soledad, qué inmensa soledad. El arrullo del silencio se ha apoderado ahora de lo que antes era anárquica mezcla de risas, charlas, encuentros... Miro las mesas desnudas que hasta ayer mismo ocupaba el germen caliente de un ser humano, con sus vivencias y alegrías, sus sueños, sus deseos, sus, también, porqué no, desconsuelos, y sólo atino a ver lo que quizás es el espectro del amigo, de la amiga, que ya se ha marchado. 

Ayer les dijimos adiós, compartiendo el bocado amargo de este triste destino, ante cervezas y refrescos, patatas y viandas varias, poco, pobre, porque el momento no daba para más; aquello fue la manifestación elocuente del amor perdido, de la injusticia mal digerida, del adiós que ya nos abraza impertérrito por mucho que lo rehusemos. ¿Qué puedo decirle a quien estrecho ahora entre mis brazos, desahoga sus lágrimas, y me moja el alma de tanta impotencia?. ¿Qué desconsuelo puede sentir quien ahoga prieto su llanto en mi hombro que apenas aguanta, ante quien calla mis ojos humedecidos también en el mar de la desdicha, y para quién, por mucho que busco y rebusco, no encuentro la palabra adecuada, el murmullo justo, la forma de hacerle olvidar, sólo un segundo, lo duro de la despedida?.

Pasaba esta mañana por el pasillo, y no podía detener mis ojos buscando ansiosos la presencia de los  compañeros despedidos, a ver si, quizás, todo fue un sueño, una mala pesadilla que nadie esperaba... Pero sólo atinaba a ver la soledad hecha hombre, la ausencia reconvertida en mujer, vuestros espíritus saludándome con la mano, diciéndome adiós, moviéndose apenas sin fuerza, perdidos todos en ese maldito limbo de la atroz injusticia.

Y todavía hay quien parece que se alegre; y todavía hay quien tiene una piedra como corazón; y todavía hay  quien parece no lamentarse de que se pierdan, con la que está cayendo, 16 puestos de trabajo... cuando no son 16 sólo las personas afectadas, sino también sus maridos y sus esposas; y sus hijos; y su vida diaria; y sus esperanzas...

No lo entenderé nunca.

Con mi admiración, respeto y cariño, a todos mis compañeros ALPES.



3 comentarios:

  1. Te has salido Carlos. Un 10 y me quedo corto. Derrochas humanidad, sinceridad, responsabilidad social, valor y modestia. Palabras cuyos significados ni siquiera conocen algunos...

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  2. Gracias Carlos por se como eres.Reconforta saber que en este mundo lleno de injusticias , los compañeros seguiran ahi. Un beso fuerte .

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  3. Lo siento mucho. No deja de ser una cruel paradoja: el equipo que tanto empleo ha creado no puede retener a su propia plantilla. Y ahora a esperar el inútil pim, pam, pum político

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