lunes, 4 de junio de 2012

Fin de semana toledano

Este fin de semana nos fuimos a Toledo; una paliza, la verdad... Toledo es precioso, una ciudad maravillosa, monumental, encantadora... ¡Pero qué lejos está de Cádiz!. Las seis horas de viaje, en coche, claro, no hay quien se las quite.. Bueno, si me apuran, quizás pudiera hacerse en cinco horas y media, si no paras para hacer alguna necesidad fisiológica perentoria... Y si paras a comer, y luego para algún cafelito; ó, simplemente, para estirar las piernas, se te puede ir a las 7 horas de viaje. Un palizón...


Pero mereció la pena, sí. En esta ocasión, visitamos el Convento de Santa Úrsula, con un magnífico retablo de Alonso de Berruguete (1535) sobre el tema de La Visitación. La entrada cuesta 1 euro, es muy económica, y está bien. 


Seguimos calle abajo, y, por fin, después de preguntar, pudimos localizar y visitar la Casa-Museo del Greco. Verán, les explico: hace casi un mes, ya estuvimos en Toledo, y buscamos y rebuscamos esta Casa-Museo... sin encontrarla. Pues está muy bien señalizada!, dirán ustedes si conocen Toledo lo suficiente. Y es verdad: por todos lados está la señal, indicando el camino a seguir... hasta que casi llegan a ella, y, parece ser, nadie ha caído en dar el último empujón, y poner una última flechita de señalización hacia la Casa-Museo. De tal forma que ustedes llegan al final, miran a izquierda y derecha, se preguntan, ¿y ahora, qué?.... Y generalmente, tiran hacia su derecha, siguiendo el casco urbano... y ahí ya se pierden. Porque es hacia la izquierda, pasando una parada de taxis, donde ni se lo imaginan. Así que ya lo saben cuando vayan...


¿Merece la pena?. Sinceramente, sí. El domingo la entrada era gratuita, encima. Y aunque parece que esa no era la casa original del Greco, da una idea bastante aproximada de lo que pudo ser. Dividida en varias estancias, podemos disfrutar de pinturas de este genio de la pintura, excepcionales, admirables; así como de otros cuadros de la escuela toledana de los siglos XVI y XVII. Una visita muy recomendable.

Y antes del regreso, visita a la Catedral, a la imponente catedral toledana. La conocí hace unos años, no demasiados. Procuro hacer turismo religioso cuando estoy de visita por esos mundos de Dios; y las catedrales, si las hay en el lugar en el que estoy, son visita obligada, claro. Y la Catedral de Toledo, como ustedes saben, tiene su importancia en la bella historia de España. Si ustedes la conocen, poco puedo añadir. Y si no la conocen, ¿qué esperan?. ¡Impresionante!. Ver la fachada principal, delantera, es ya quedarse sin habla; me podría quedar, sinceramente, las horas sentado en la Plaza del Ayuntamiento admirándola... ¡Una auténtica joya!. Eso, el exterior; porque lo que es el interior, ¡Dios mío!, cuánta cosa bella ha hecho el ser humano. Y qué decir del interior... Si usted es persona sensible, no exagero, casi se le caerán las lágrimas ante tanta belleza, tanta perfección, tanta armonía...Como he dicho, la conocía ya; pero no sé, aunque tenía ese recuerdo de magnificiencia, ayer fue otra cosa, y la disfruté muchísimo más. Entrada gratuita ayer Domingo también (sólo para ciudadanos españoles); así que, por favor, si tienen ocasión, no dejen de admirar tan majestuosa obra.

Y el mismo domingo, pues 6 horas de coche para volver; llegamos rendidos, es verdad. Pero en mi caso, satisfecho de lo visto y lo disfrutado en Toledo.

Les dejo aquí el enlace a la web de Castilla-La Mancha por si quieren ojearla y hacerse una idea de, si no la conocen, lo que se están perdiendo: http://www.turismocastillalamancha.com/arte-cultura/

¡Toledo para siempre!. 




2 comentarios:

  1. Asi que has visitado Toledo... Cierto que desde Cádiz es una paliza, pero Toledo es una ciudad preciosa en la que a mí me encantaría vivir. La he visitado muchas, muchas veces, y nunca me canso de volver. Es de ese tipo de ciudad que rezuma historia por todos lados, donde no falta de nada y uno nunca se cansa de saborearla. Toledo, Segovia, León... son mis ciudades favoritas si fuera todo tan fácil que uno pudiera decirle adiós a esta Fuenlabrada que, a pesar de tener el doble de habitantes (quizá más) que cualquiera de esas ciudades, no deja de ser sólo un 'pueblo' donde sólo hay ladrillo, del que yo estaría encantada de largarme.

    Me alegro por vosotros.

    Mari Carmen Polo

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  2. Aunque el fin de semana fue maratoniano, es verdad que Toledo merece, mucho, la pena y el esfuerzo que se hagan. Tú la tienes más al lado para disfrutarla, Mª Carmen. Aunque yo, por motivos familiares, seguro que volveré antes de que acabe el año otra vez. Y encantado, claro.
    Saludos.

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