jueves, 23 de agosto de 2012

Marejada y urbanidad

 Les supongo enterado de la noticia: en estos últimos días, socorristas de diversas playas gaditanas (Camposoto, Victoria, Roche, Conil,...) han tenido que emplearse a fondo para rescatar a bastantes bañistas, que no podían salir del agua mientras se bañaban, y que eran arrastradas hacia el interior del mar. Ha sido un fenómeno curioso, con unas corrientes y una fuerte marejada que ha puesto en peligro a mucha gente.

Bien, hasta aquí la noticia. Ahora viene el comentario y la reflexión. 

Veamos: estos días, las banderas de esas playas (las que informan de si el baño es apto ó no), estaban puestas en ROJA, lo cual quiere decir que "está prohibido el baño"... ¿Me siguen?. Si el baño estaba prohibido, ¿qué hacían tantos cientos de personas metidas en el agua, haciendo caso omiso de una prohibición?.

Con sus muchas virtudes, que las tiene, no hay duda, en este detalle se ve lo que es España: las normas están para incumplirlas; ¿a mi me van a prohibir....?... Ya he comentado aquí mismo, en este blog (ver "El futuro de España"), mi pesimismo sobre nuestro futuro. Por estas cosas, entre otras. Somos un país que parece encontrarle un encanto especial a incumplir la ley; es penoso leer carteles del tipo "Prohibido arrojar basura", ó "No escupir", con más frecuencia de la deseada. ¿Arrojar basura en la calle?. ¿No escupir?. Pero, por Dios, ¿estamos en el África tropical?...

Acostumbrado al palo y la vara, parece que el español no se acostumbra a vivir sin ello; que la democracia, el cumplimiento de unas normas "normales" de comportamiento cívico y ciudadano es tarea imposible aquí. A uno le llegan noticias de otros países europeos, y no deja de admirarse la educación, el comportamiento cívico, el respeto a las normas, imperante por ahí. Cosas que, aquí, sorprenden...

Arrojar papeles al suelo; fumar en la cara del otro, echándole todo el humo encima; berrear y gritar a pulmón vivo a las dos de la madrugada sentado en cualquier terraza, y que los vecinos se jodan si les molesta; poner la televisión a todo volumen, aunque sea la una de la madrugada; venir contento de una fiesta a las cinco de la mañana, exhibiendo los dotes de cantaor flamenco, moleste a quien moleste...; pintar en la fachada de la Catedral con spray, porque uno es un artista, y quiere demostrar lo "gracioso" que es...; no quitarse los zapatos de "tacón de aguja" cuando una llega a casa a las tantas, para no molestar al vecino de abajo, que, "a lo mejor", el hombre se tiene que levantar a las seis para irse a trabajar; poner el aparato de aire acondicionado donde más moleste al vecino, no a mi, aunque sea en la fachada del vecino al que se molesta... Todo eso es el españolito medio, algo que se da en casi todo el país, y muy especialmente, por desgracia, en estos lares del Sur. Porque al español, al que tanto le gusta, paradójicamente, las relaciones sociales, el salir, el tapear, el relacionarse con los otros... no termina de sentirse cómodo respetando unas básicas normas de convivencia. Es así.

Y como no podía ser de otra forma, aquí se junta el hambre con las ganas de comer. Así, si no se respetan unas mínimas normas de convivencia, habría de esperar que las autoridades "competentes" mostraran un mayor celo en sus tareas. Pues no, para qué... Si usted llama, un poner, a la 1'15 de la madrugada para quejarse del ruido que están haciendo en un bar, le dirán que ellos "hasta que no sean las 2", no pueden hacer nada (caso verídico). 

A lo mejor, a los imprudentes que se bañaban cuando estaba prohibido hacerlo, una vez salvados y tranquilizados, había que haberle tomado los datos, e imponerle una multita de 200 euros: por incumplir una prohibición, primero; y por poner en riesgo a socorristas y personal auxiliar, segundo.... Porque los socorristas están, sí, para salvar a quien esté en apuros... pero no para dedicar sus esfuerzos a "suicidas" en potencia. Cada uno ya es mayorcito para asumir su responsabilidad, no?. Y si decides bañarte, cuando está prohibido, qué quieren que les diga.... Si te están diciendo que no  te tires al agua, que se han visto media docena de tiburones merodeando por la zona, pero tú eres un inconsciente que no haces caso a nadie,  a pesar de las advertencias te tiras, y te ves rodeado al instante de dos, tres ó cuatro tiburones, qué esperas, que haya gente que se juegue su físico para salvarte, chalao?.

En fin, que hay días que no sé yo...


2 comentarios:

  1. ¡Y cuánta razón tienes, Gensanta! Pero ya sabes que aquí somos más chulos que nadie, ¡faltaría más!

    Buenos días, hoy con un pelín menos de calor.

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  2. Y creía que era yo la única que advertía esa mala educación española! Me pone de los nervios ir a la playa y ver cómo se dejan la zona de basuras, o cómo van paseando y tiran al suelo el paquete vacío de patatas, o mil cosas más que llenarían miles de pantallas. Yo no me callo cuando alguien hace algo así, y me he llevado más de un insulto. Así que últimamente intento mirar a otro lado, pero me corroe por dentro.

    Pondré en mi Blog de Fotos algunas imágenes que ilustrarán esta entrada tuya.
    Un beso Leonor.

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