domingo, 16 de septiembre de 2012

Despidiendo el verano

Espléndida tarde la pasada en Camposoto ayer; fui tarde, a las 18'30 horas. Primera sorpresa: los chiringuitos han desaparecido ya. El verano se da por liquidado oficialmente, así que ya se han  llevado los diversos chiringuitos que poblaban la playa. Segunda sorpresa: desaparecidos aquellos, Camposoto se muestra más que nunca como un vergel, virgen, amplio, infinito hasta donde la vista alcanza.

Y tercera grata sorpresa: una marea bajísima, como nunca la he visto en todo lo que llevamos de este casi ya difunto verano que se nos marcha. Eso hacía que entre la arena y el agua existiera un amplísimo, cuasi eterno espacio de arena mojada, apenas aprovechada por la mucha gente que había, pero que prefirió quedarse arriba, en la blanca y fina arena. Y uno miraba al horizonte, hacia los lejanísimos, casi invisibles bunkers, y parecía estar en un espacio eterno, grande, inmenso hasta el mismo cielo.

Así provisto de mi mp4, con mis bachatas bajadas de Youtube, he pisado el agua salada, disfrutado de su frescor, de su salinidad, de esa sensaciónde placer íntimo que da sentir el agua en tus pies, la salinidad del agua salvaje en tu cuerpo, la paz del goce playero. Eso sí, no muchas olas, pero que rompían a pocos metros de la orilla, y que te asustaban cuando las veías llegar. Así que el baño fue temeroso y cortito, no vaya ser que esa tarde que tanto prometía deviniera en tragedia.

Y luego a andar, a andar un buen trecho, observando el devenir de las parejas, el juego de los niños, la atención de las madres, el juego inocente de los enamorados, esa ola de... ¿tres metros? poniendo un nudo en la garganta al verla luego morir en mis pies...

Queda una semana, más ó menos, para que este verano del 2012 se nos vaya; y no sé si hoy, quizás, haya sido mi último baño playero. No lo sé. Pero si es así, qué gran tarde he disfrutado.


2 comentarios:

  1. Una tarde estupenda, sin duda, Carlos. Afortunado tú, que tienes el mar tan cerca :)

    Buenas noches.

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  2. Cuánto he echado de menos este año poder ir a pasear a la playa!. Primero la quimio, luego la radioterapia, ambas cosas me prohibían tomar el sol, así que nada de paseo; pero como el sol de otoño es más suave, voy a empezar a ir con mis perros. Espero que acabada la temporada los dejen entrar, a ellos les encanta.
    Me alegro de que pasaras tan buena tarde.

    Un saludo, Leonor.

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