jueves, 13 de septiembre de 2012

De viaje por Almería

Habrán ustedes comprobado que este blog no se actualiza desde hace ya más de una semana, no?. Bueno, eso espero... Alguno se habrá preguntado, ¿se ha muerto?. ¿Ha enfermado?. ¿Lo han metido en la cárcel, por fin?. ¿Rajoy le ha dado un carguito para callarle la boca?. ¿Lo han secuestrado?...
Todas ellas, como pueden imaginar, hipótesis plausibles, aunque improbables, claro. No, la realidad es que he estado de viaje. Hemos pasado unos días en Almería, el sitio de nacimiento de mi amiga, blogera, pintora y escritora Mª Carmen Polo (Vida y Sendero).

Ya he estado otras veces en Almería; concretamente, ésta es la tercera vez que visito esta provincia. Como la recordaba, sigue siendo una tierra seca, árida, desértica, de la que no cabe duda, sus habitantes han sabido aprovechar esas condiciones duras y extremas para poder vivir. Un viaje muy largo, unas siete horas de autobús, nos dejó en Roquetas, donde estaba nuestro hotel, sobre las 13'30 horas del jueves pasado, justo ahora hace una semana.
La tarde de ese mismo día, dimos una vuelta por el paseo marítimo de la cercana Agua Dulce. Bien, supongo que en julio y agosto por allí no se podrá estar, de la gente que habrá. Metidos ya en septiembre, por allá había pocos turistas. No acompañaba el día, además, con un fuerte viento de levante, y unas olas gigantescas en la misma orilla que no animaba al baño precisamente; aunque alguna chavalería sí era más valiente, y se tiraban al agua como si tal cosa, ante mi espanto... Agua Dulce tiene un bonito y largo paseo marítimo, y un muelle con muchos yates y barquitos con los que disfrutar de un mar extenso y, ese día, se ve que muy cabreado.

Al día siguiente, viernes, visita al Cabo de Gata. ¡Por fin!. Y me explico: en nuestra segunda visita a esta provincia, esa vez en coche, intentamos ir una tarde. Seguimos las indicaciones, empezamos a hacer kilómetros... y no llegábamos nunca; así que, convencido de que nos habíamos equivocado, dimos la vuelta, y nos quedamos con las ganas. Esta vez, sí, el autobús nos dejó allí mismo. Muchísima calor, camisetas empapadas de sudor, unos kilómetros de subida, y unas vistas, cierto, espectaculares. La playa, desde arriba, nos tentaba. Y tanto... que unas cuantas acompañantes, una vez de vuelta, no resistieron la tentación, y metieron los pies en un agua caliente y tranquila, que encandilaba.

Por la tarde, visita al espectacular Castillo de Santa Ana, en Roquetas, muy cerca de nuestro hotel. Un castillo, como pueden ver, precioso, espectacular, y que ha sido reformado y habilitado como centro cultural, con varias exposiciones. Me encantó este castillo, así como sus vistas, ya que está situado en la misma playa, con lo que se tiene el mar a, nada, unos metros. Muy bien acondicionado por dentro, uno se pregunta, cuando ve estas joyas arquitectónicas, cómo ha podido haber borricos poblando este país y que hayan tenido en su pueblo abandonado cientos de años estas increibles fortalezas. ¡Cuánta incultura, Dios!.


Visitamos después la preciosa plaza de toros de Roqueta. Digna de ver, sí señor, una de las plazas más bonitas que he visto. Abierta al público, incluye un gran Museo Taurino. No soy muy aficionado a los toros; pero, bueno, lo respeto. Es una tradición muy española, así que el que yo no vaya a ver una corrida, no quiere decir que esté a favor de su supresión. Lo respeto, y punto. Además, uno de mis amigos de pandilla, Joselito, es muy, muy torero, le encanta, y disfruta como un niño. Así que pienso que no soy nadie para oponerme a su celebración. Y la plaza de toros de Roqueta es digna de ver; así que..


Y el sábado, cómo no, al Mini Holywood, al escenario de tantas y tantas películas del Oeste. Una gozada, oigan. Hay que reconocer que entre espectáculos, recreaciones, animales, etc el tiempo se pasó volando. Lo pasamos estupendamente, la verdad. Fue poco tiempo para tanto como hay que ver: reptilario, zoo, museo de carros, espectáculo del oeste, las chicas del can can, la cárcel,  el saloon,... Volvimos a la infancia, a disfrutar de aquellos cowboy de entonces, en un sitio mágico, que te teletransporta a aquellas lejanas tierras.

Hay que destacar, además, cómo los protagonistas de los diferentes espectáculos se someten después, sin queja ninguna, todo lo contrario, desbordando amabilidad y simpatía, al consiguiente carrusel de fotografías con todos aquellos que así lo desean. Así que con ellos nos hicimos algunas fotos, como pueden ver:



Y esa misma tarde, Almería, la capital. Visita al centro, a la Alcazaba y a la Catedral. Tenía yo un recuerdo difuso de la ciudad; no la recordaba como una ciudad bonita para visitar. Pero he de reconocer que he cambiado de opinión. Sí, me gustó Almería (olvídate de la regañina, pues, Mª Carmen :-) ). Lo pasamos muy bien visitando esa inmensa Alcazaba, y esa, por el contrario, pequeñita Catedral (pequeña en comparación con otras, claro...).



Y esto es lo que les puedo contar. Espero que les guste esta entrada.

3 comentarios:

  1. Bueno, ya veo que has hecho un recorrido bastante completito por la zona, Carlos :) Cabo de Gata lo tengo pendiente, e iré, si todo va bien, el próximo año, pero ni en verano ni con miles de turistas dando la coña alrededor, no, yo iré en primavera y no en Semana Santa, desde luego. En Agua Dulce estuve hace tiempo también y allí perdí unos pendientes preciosos, lástima... :)
    Roquetas lo visité, pero ya no me acuerdo porque últimamente, cuando hemos ido, lo hemos hecho a la capital y a Torregarcía, donde estaba el cuartel que era nuestra casa.

    Lo cierto es que ya hace unos años que no visito Almería y quiero hacerlo. Además de Cabo de Gata, quiero ver Mojácar y toda esa zona en la que nunca he estado. Tampoco he ido al Mini Hollywood y la verdad es que no me seduce la idea, aunque es posible que me esté perdiendo algo.

    Yo me alegro de que hayas pasado unos días agradables por mi tierra, Carlos. Almería es una ciudad donde no me importaría vivir. Claro... está el calor, pero mira, tienen el mar, y si en casa hay aire acondicionado, pues no se ha de vivir nada mal.

    Gracias por contarnos tu viaje y por hacer referencia a mi blog.

    Ten una buena tarde, Carlos :)

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  2. Buenas tardes Carlos: Me alegro muchísimo de que hayas pasado unos días de diversión y esparcimiento para tu mente. Siempre he tenido presente que unos días alejado de lo cotidiano es reconfortante y placentero. Yo no sé si tú querrías que Rajoy te pusiera a su lado, pero te digo: "tú si vales para aclararles las ideas a algunos de estos que nos van a llevar por la calle de la "Amargura". En fín me alegro de volver a leerte en tu blog. Un saludo.

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  3. Pues sí, te hemos echado de menos, pero sabía algo de tu viaje porque se lo habías comentado a Mari Carmen , creo.
    He mirado todos los días y seguía viendo que no habías publicado nada, que estaba lo del mercado.
    Me alegra que lo hayas pasado bien y gracias por compartir el viaje con nosotros. He guardado la foto de cabo de gata por el faro, no sé si sabes de mi afición por ellos. Tengo programados varios sábados para acercarme a los faros de la provincia, luego ya me iré alejando, espero visitar muchos. Ya los veréis.

    Un saludo y bienvenido.

    Leonor

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