miércoles, 10 de octubre de 2012

Y pasan los meses, con su tristeza añadida

Me encuentro a Julia esta tarde, en Bahía Sur, de compras, y charlamos unos minutos. Julia es compañera del IEDT desde hace varios años; habría que decir ya ex-compañera, porque se le acabó el contrato a finales de junio, pero me niego, será siempre compañera, porque son muchos meses compartidos, muchas horas, algunas comidas. Y hace unos días, el viernes pasado, tomé algo con Paco, mi Paquito, con el que también trabajé codo con codo, solucionando averías, teléfonos, cables, redes,... Y por el Facebook, varios compañeros de los que ya no están tuvieron la gentileza de felicitarme el día por mi cumpleaños, e iluminármelo hasta extremos que ni ellos mismos sospechan.Por allí, por lo que antaño fue hervidero de seres humanos, aposento de risas, testigo del transcurrir perezoso de la vida, me he encontrado en las últimas semanas a otros compañeros (sin distinción de sexos) que se llegaban a preguntar, a ver si se atistaba un halo de esperanza en un mundo hoy tan jodido.
Como ven, mantengo aún el contacto con tanta gente válida, con tantos compañeros que ya no me acompañan por esas circunstancias extrañas de la vida, que gira y gira como una noria, y no se sabe casi nunca dónde nos llevará. Y en todos observo la desesperanza, el amargor de una inactividad sobrevenida,  el pesimismo de una situación inesperada y mal llevada, de un desempleo al que, tras muchos años de actividad, nadie, ninguno, se acostumbra.
Y me preguntan que qué tal por allá, por esos pasillos hoy tan vacíos, por esas mesas desiertas, por esos escritorios en los que ya no se escucha el ronroneo del trabajo diario, el ring imparable de los teléfonos, el teclear inmisericorde de los teclados de ordenador, el chirriar frenético de las impresoras incansables. ¿Que qué tal?. Y yo les miro, sinceramente, acongojada el alma, porque, ¿qué puedo decirles?. ¿Qué puede salir de mis labios tristes que pueda alegrarles la vida?.  Qué les digo?; que les hecho tanto, tanto de menos; que no puedo, siquiera, darles algo de esperanza sobre próximas convocatorias, próximos programas, próximos empleos que les envuelva con su manto de certeza y seguridad?; que qué negro es este presente que nos atenaza con su devenir errático, con su inabarcable futuro, con su desesperanza atroz, con un mañana que, sinceramente, tengo miedo, mucho miedo, de que llegue, porque no parece que nos vaya a traer nada bueno.
Ahí están mis alpes, mis pidlus, mis juntos, mis sawas, mis pie, tantos y tantos que me van dejando muecas en el devenir de esta época confusa, atroz, lamentable... triste, tan y tan triste.

Que me alegra, mucho, veros; que ojalá nunca perdamos el contacto; y que las cosas, cuando nos volvamos a ver, sean tan diferentes de lo que son ahora. Que el trabajo llegue prontito, y que, como suele decirse, os vaya bonito.

3 comentarios:

  1. Pues yo abogo por todo eso, Carlos, ojalá que se cumplan tus deseos, porque ciertamente es muy triste lo que ocurre con tantas y tantas personas estupendas.

    Un abrazo y buen fin de semana.

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  2. Hola Carlos. Muchas gracias por acordarte aún de los que ya no estamos, te lo agradezco de verdad, porque te reconforta saber que el sentimiento es mutuo: yo tambien echo de menos a personas que, como tu dices, te dejan huella en el corazón. Sin embargo a todos os envío un beso grande, a los de dentro y a los de fuera, y a todos os doy ánimo, que todos tenemos suerte porque tenemos personas que nos quieren y a las que queremos alrededor, porque tenemos ilusiones, porque la vida ofrece, a los de dentro y a los de fuera, muchas cosas para disfrutarlas, muchos momentos bonitos, muchas cosas que hacer y con las que entusiasmarnos, y se trata de que todos pongamos nuestro empeño en descubrir cada día lo bueno que se nos ofrece. Problemas tenemos y tendremos siempre todos, porque la vida no es un linea plana, tiene altibajos, pero eso es lo que hace que crezcamos y que podamos apreciar más y mejor lo bueno cuando viene.Y viene...si somos observadores... todos los días, y cada uno de ellos, tienen su encanto. Así que..a vivir, que es un arte y hay que disfrutarlo.

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  3. Ay, Mª Jesús, qué alegría leerte, y ver esa alegría, ese optimismo... No sabes cuánto me reconforte esa buen ánimo que se desprende de tus letras. Pues que así sea, que pronto nos veamos, que todo se arregle, y que no perdamos NUNCA el contacto.

    Muchos besos.

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