miércoles, 17 de octubre de 2012

Yo soy funcionario

Bueno, pues un día, sin esperarlo y de pronto, usted se encuentra tan ricamente en su casa, y empieza a oler como a... como.... ¡a quemado!. Y se levanta de su sofá cuando mejor se lo estaba pasando con la Charlize Teron (¡qué mujer!) y descubre acojonado que su cocina arde por los cuatro, y hasta los cinco, costados.


-"Oiga, oiga, rápido, por favor, mándenme a los bomberos, mi cocina se quema!"
-"No es posible, señor".
-¿Cómo?. ¡Cómo que no es posible que mi cocina se queme...! Los bomberos,  por Dios, que mi casa arde...!".
-"No, señor, no puedo mandarle a nadie. Verá usted: a los bomberos que había se les acabó el contrato, y no se ha contratado aún a nadie".

(Joder, piensa usted, es verdad; que los bomberos ya no son funcionarios, todo se hace con contratos ahora...).

Bueno, es igual, llamo al 092...

-"Oiga, Policía!. Por favor, que me quedo sin casa, que se me quema, manden a alguien!".
-"Señor, tranquilícese; en estos momentos, no hay nadie de servicio, acabaron ya su jornada...".
-¡"Cómo que no hay nadie, que acabaron la jornada!. ¡Pero ahí no hay guardias...".
-"¡Sí, señor, había!. Es que no es como antes, no hay dinero, hubo que echar a los funcionarios, es personal contratado, y ya sabe usted lo que pasa...".
-"No, no sé lo que pasa!. Exijo que venga alguien...!"

(Click, click, la línea de teléfono se ha cortado).

Usted ya, con el infarto en el cuerpo, descubre que no hay nada que hacer, y que lo mejor es tirar para el Hospital, a que le curen ese dolor que se le atraganta ya en el corazón.

-"Por favor, el lado me duele mucho... Mi casa, que se quemaba... Me ahogo, un médico!".
-"No, señor, imposible. Ya se han marchado, no hay nadie para atenderle...".
-"¡Me muero, necesito que alguien me atienda!... ¡Qué pasa, aquí también sólo hay contratados!".
-"Sí, señor, también. Y ya sabe usted, no pueden hacer horas extras, ni podemos cubrir con el dinero que nos queda las 24 horas del día. Nada, tranquilo, tómese las cosas con calma, una aspirinita, y mañana se llega más tempranito, a ver si tiene suerte".

¿Se lo imaginan, no?. Ahora está de moda la caza al funcionario, a ese sujeto parapetado detrás de su mesa de escritorio, leyendo el Marca toda la jornada laboral, y desayunando copiosamente unas 5 veces al día, y rascándose su tripita cervecera, el hijoputa.  mientras contempla impávido cómo el resto del mundo se hunde, cosa que a él le da exactamente igual, porque tiene su sueldo asegurado.

Claro que parece que en lo que casi nadie cae es en que todos exigirán que cuando, un poner, su casa se incendie, allí aparezcan los bomberos para sofocar el fuego; y los bomberos, pues eso, son también funcionarios... Y si uno tiene la desgracia de sufrir un delito, exigirá que la policía detenga al delincuente.... Una policía, por cierto, que también es funcionaria... Y cuando uno vaya a Urgencias porque no se encuentra nada bien, y parece que la vida se le escapa miserablemente, rogará a Dios que un médico le atienda de esos males... Un médico, por cierto, que posiblemente también, qué cosas, es funcionario, casualidades de la vida. ¿Y a su hijo qué tal, cómo le va en el colegio?. ¿Usted querrá buenos profesores que le enseñen, supongo, no?. Uy, sí, fíjese, también ese profesor es funcionario.... ¡Ay que ver, cómo es la vida, eh?.

Eso sí, hay que ver qué bien viven los funcionarios... Que les recorten, sí, que no hacen ni el huevo.... Este país, de paradojas, de impresentables, de gente que se queja porque el país va mal, ó porque el país va bien, ó porque gana en baloncesto, y empata en fútbol (Francia dixit), ó porque ahora no mandan los míos, sino los otros, o porque... ese país de gente morena, bajita y cabreada permanentemente, se apunta ahora gozoso a la persecución gozosa del funcionario. Una cosa, al menos, curiosa; sí, curiosa, porque quien tanto protesta no es funcionario ó porque no ha querido, ó porque no ha podido.

Si no ha querido, es algo estupendo, si no era su vocación, pues fenomenal; pero de qué se queja ahora... Deje usted tranquilo a quien sí hemos querido ser funcionario, porque esa ha sido nuestra vocación, el servicio público.

Y si usted ha querido, pero no ha podido, al no aprobar la correspondiente oposición, pues deje usted tranquilo a quienes sí hemos superado esa oposición, tras muchas horas de estudio, sacrificio, y nervios.

¿Que también hay quiénes han entrado por la puerta de atrás?. Pues naturalmente, ningún sistema es perfecto. ¿O conoce usted alguno?. Y sí, estamos de acuerdo, mire usted, en eso, en que es una vergüenza que eso haya pasado en este país, y en que, efectivamente, hay gente ocupando un puesto que no se merece.... Lo cual no debe dar pie para condenar al resto de los que, legítima y merecidamente, ocupamos hoy en día una plaza de funcionario con el sudor de nuestra frente, no con el del de enfrente...

¿Que es que hay malos funcionarios?. Sí, claro; y malos periodistas, y malos médicos, y malos escritores, y malos albañiles, y malos fontaneros, y malos profesores, y malos economistas,....

¿A que sí?.




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