viernes, 2 de noviembre de 2012

De visita en Bornos

Aprovechando el día de Puente (de los que, por cierto, creo que cada vez nos van a quedar menos... ó ninguno), cogimos coche y nos plantamos en Bornos, pueblecito de aquí, de la provincia de Cádiz.

Bornos está a menos de una hora en coche de San Fernando, a unos diez minutos de Arcos; es de los poquitos pueblos de la provincia que aún no conocía, pese a las cienes y cienes de veces que he pasado junto a él, ya que está al mismo borde la carretera A-382, que es la que lleva a Olvera, Villamartín ó Antequera, por ejemplo. Así que cuando ayer hablamos de qué podíamos hacer hoy, me acordé de Bornos: cerquita, un viaje cómodo, sin problemas. Y allá que nos fuimos...

Aunque el día amenazaba lluvia desde por la mañana, la verdad es que no nos ha llovido, ni aquí ni allí. Al mediodía, ya pisábamos el Castillo-Palacio de los Ribera (antiguo Castillo del Fontanar). No tuvimos problemas para llegar: aparcamos a la misma entrada del pueblo, y enseguida localizamos una señal que nos indicaba el camino. Todo lo verde que ven ustedes en la foto de arriba pertenece a este castillo-palacio; aunque está un tanto abandonado, hay que decir que el jardín, con muchísimas plantas, es precioso; es el único jardín renacentista de Andalucía, y está declado Bien de Interés Cultural. Su acceso es libre, y les garantizo que es una gozada pasear por él, oliendo el verde las plantas, el aroma de las flores, la humedad de la  hierba. 

Allí mismo está la Oficina de Turismo, en la que un chico muy amable nos dio el consiguiente plano con los monumentos para ver. Una vez que se sale, allí mismo está lo que es el centro del pueblo, con el Ayuntamiento a un lado, y la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán. Estaba abierta, lo que no siempre sucede en otros pueblos con sus iglesias, así que aprovechamos para verla. Iglesia principal de  Bornos, fue construida en el siglo XVI, y es bonita por dentro, con un retablo lindo, y unas buenas pinturas en las paredes. Domina toda la plaza, y vista desde arriba de una de las torres del castillo (a la que se accede por el edificio de los servicios sociales del Ayuntamiento) ofrece una imagen espectacular, con el pantano al fondo.

Nos habían recomendado también la visita al Colegio de la Sangre y al Convento del Corpus Christi, pero no pudimos ver el interior de ninguno de ellos; en el primero, hoy hay una Guardería, y en el segundo un Instituto, que hoy estaba cerrado. Esa son cosas que el Ayuntamiento debería de mejorar: no tiene sentido que cuando busques información turística del publo, te aparezcan estos dos edificios, y que luego te lleve la desagradable sorpresa de encontrartelos cerrados...

Paseamos, eso sí, por algunas de las calles típicas del pueblo, y dimos por terminada la visita, ya cerca de la una y media de la tarde. Una visita corta, pero agradable, y con la que salí del antojo de conocer un pueblo como Bornos, un gran desconocido.


2 comentarios:

  1. Carlos, me pasa como te pasaba a ti, habré pasado un montón de veces por esa carretera y nunca me he parado a ver Bornos. Lo tendré en mi agenda como algo pendiente. Ahora ya has picado mi curiosidad con esas bonitas fotografías.

    Un beso.

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  2. Hay tantos lindos pueblos, no demasiado lejanos de donde nos encontramos y, sin embargo, tan desconocidos... Toda la geografía española está llena de ellos. A mi me encantan, cuando más pequeños y perdidos, mejor. No conozco Bornos, aunque sí el nombre. Me alegra que lo hayáis pasado tan bien visitándolo.

    Hasta luego :)

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