martes, 26 de marzo de 2013

A vueltas con la corrupción

El lamentable espectáculo que en los últimos meses está dando España con los muchos, abundantes y vergonzosos casos de corrupción que se extienden por toda la piel de toro, no es, como sabemos los que ya peinamos algunas canas, exclusivo de este tiempo.

Hay que recordar que, en la última etapa del "estadista" (ja, ja,...) Felipe González como Presidente del Gobierno, los españoles ya vivieron (vivimos) la misma sensación de impotencia que ahora, 16 años después... Todos recordamos los casos Roldán, Rubio, Salanueva (exdirectora del BOE), fondos reservados, Expo'92, etc. De hecho, parece que esa sensación de vivir en una sociedad corrupta fue el gran motivo que hizo perder a Felipe González las elecciones de 1996, a favor de Aznar. Y es que a todo lo anterior, habría que añadir muchísimo más: Filesa, Malesa, Time Export, Naseiro, Kio, Hormaechea, Palomino, Tibidabo, Sarasola, etc: todo un país asolado de este a oeste, de norte a sur, por pillos, sinvergüenzas, listillos, chorizos, y toda la retahila de aprovechados de cualquier especie, partido ó sindicato...

Lo sorprendente de esto (si algo puede sorprender ya...) es que pasan los años, y seguimos igual, sin que se logre atajar este cáncer que para cualquier sociedad moderna y desarrollada supone la corrupción, en sus diversos estamentos administrativos. ¿Porqué?. Aparte del hecho constatable de tener un Jefe de Estado "sospechoso" de actuaciones no siempre correctas, ó al menos con la luz y taquígrafos mínimamente exigibles en una Democracia que se precie de serlo (pero por Dios, ¿cómo que la Casa Real no debe de rendir cuentas de los cuantiosos fondos que todos los españoles aportan para su mantenimiento?... Hasta la última peseta...); hay, a mi juicio, un gran motivo por el que los casos de corrupción están siempre aleteando en la vida política española, repitiéndose año tras año, y sin que se perciba una solución final a tantos casos de gentuza asaltando los fondos públicos... La segunda etapa, repito, del PSOE en el poder, en los tiempos de Felipe González, fue vergonzosa, porque no había día sin que el ciudadano de a pie se desayunara con un nuevo caso de corrupción; pero hablamos de la década de los 90... ¿Cómo, casi 20 años después, seguimos prácticamente igual, y sin visos de solución?.

Pues creo que, sin entrar en disquisiciones filosóficas de lo corruptible que es el ser humano, la gran causa es bien simple: la ausencia de exigencia de responsabilidades. Aquí no basta con que a un señor se le condene a diez años de cárcel; que al final, con los beneficios penitenciarios, buen comportamiento, estudios, etc, quedarán reducidos a la mitad, ó menos. No, eso no es suficiente. ¿Acaso, seamos sinceros, si estuviera en nuestras manos robar, no sé, seis millones de euros, a cambio de cinco, cuatro, ó tres años de cárcel, no lo haríamos?. Porque después de esos cinco, cuatro ó tres años de cárcel, lo que nos queda es... ¡vivir la vida!: dispondríamos de dinero suficiente para no tener que trabajar, y dedicarnos a los que nos de la gana... ¿O no?.

El gran problemas jurídico de este país es no legislar de forma contundente. Nadie que haya sido condenado por "distraer" dinero público, debería de salir de la cárcel, mientras no devuelva lo que ha "distraido"... Simple y llanamente. No parece tan complicado, ¿verdad?. Si al ladrón, si al sinvergüenza, que ha robado X millones de euros, se le deja claro que, independientemente de los años que cumpla en la cárcel, NO va a salir mientras no devuelva lo robado, creo que algo cambiaría, no?. Es decir: sí, usted ya ha cumplido los diez años de la sentencia condenatoria; ¿ha devuelto lo robado, con sus correspondientes intereses?. ¿No?. Pues nada, ya sabe, usted seguirá ahí mientras no devuelva lo sustraido... Usted verá cuánto tiempo más quiere pasar en la cárcel, de usted sólamente depende... Y, por supuesto, vamos a dejarnos de tantas monsergas con el respeto" a la privacidad": aquí se investiga hasta al último mono (esposa/o, hijos, padres,....). Porque siempre habrá quien vea eso como un "sacrificio" por sus hijos...

Vivimos en un país en el que el robo de una gallina para comer puede suponer una barbaridad de años; pero en el que, sorprendentemente,  chorizos y ladrones de millones de euros pueden, al cabo de pocos años, pasear tranquilamente por la calle. Lo cual, digan lo que digan, es bochornoso.




1 comentario:

  1. Tienes toda la razón pero aquí estamos con las manos atadas, sin poder hacer nada porque parece que tienen la sartén por el mango. Solo nos queda corroernos por dentro y de vez en cuando desahogarnos como podemos. Es realmente vergonzoso pero parece que eso es lo normal. Si cumplieran condenas ejemplares y el dinero robado tuviera que ser devuelto quizá podríamos empezar a ver el fin de esta corrupción. Y por supuesto que todo corrupto quede inhabilitado para cualquier cargo público.

    Un beso.

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