sábado, 30 de marzo de 2013

Ibiza

Veo ayer Equipo de Investigación, de La Sexta, un programa muy recomendable (todos los viernes, 22'30); tétrico, eso sí, porque nos enseña esa parte oscura del ser humano: traficantes de droga, prostitución, etc. Si nunca lo han visto, que les pueda la curiosidad, hacen unos análisis muy buenos de esa parte mala de la sociedad...

Ayer el reportaje iba sobre Ibiza, un oásis mallorquín al que no ha llegado la crisis: unos 30.000 turistas llegan al día, dispuestos a pasarlo bien y a gastar hasta extremos insospechados. Y, por supuesto, los perejiles de todas las salsas, esos futbolistas nuestros archimillonarios, cuyo único conocimiento es saber patear muy bien una pelota, a cambio de lo cual se embolsan unos millones que luego todos echamos en falta en la investigación del cáncer, por ejemplo... Pero allí van, a hacer ostentación de sus dineros injustamente ganados, a pavonearse en la playa como si fueran sabios que han descubierto la mejor medicina del mundo. En fin...

El caso es que Ibiza resulta, cuanto menos, patético. Uno veía llegar los aviones cargados de una juventud ociosa, maleducada, chillona, y le venía a la mente eso de las "hordas bárbaras" de cuando los romanos... Y se me entristecía el alma ya negra de por sí cuando escuchaba a alguno de estos lumbreras que aquí venían "dispuesto a lo máximo"... (?). Leánlo bien, por favor: "a lo máximo"... ¿A qué se refiere el borrico éste?. ¿Que es lo máximo?: ¿acostarse con una chica (ó un chico, nunca se sabe...), por ejemplo?. ¿Y para eso vienes desde Inglaterra, EE.UU, Rusia,...?. ¿Tienes que hacer miles de kilómetros para poder acostarte con alguién?.  ¿O lo máximo es emborracharte, drogarte, hacer el gilipuertas berreando delante de tus amigos, cuyo nivel intelectual debe ser, como mínimo, igual que el tuyo (o sea, el de un mosquito)?... En fin...

Uno ve, la verdad, esas miles de personas en una discoteca de esas tan famosas, cuya entrada "sólo" cuesta 60 ó 70 euros; una cerveza, según dijeron, 12 euros; y bebidas especiales, los 500, 600 ó 700 euros la botella.... y lo único que se me viene a la cabeza es pensar qué mal, pero qué mal, estamos, Dios mío... Esto no tiene solución, el ser humano ha vuelto a caer en un Sodoma y Gomorra del  que no tiene escapatoria. O mejor, del  que no quiere escapar. ¡Cuánta gilipollez, cuánta ignorancia, cuánto cuento desparramado por esa idolatría impertinente que todo lo cubre, todo lo llena, de todo se apodera....! Porque no le veo, sinceramente, la gracia de bailar dando saltos como monos al son de un diskjokey (ó como se diga...) que pone una música  a cien mil decibelios, en la que se repite el bumba, bumba, ineludible, vacuo, vacío,... Y a eso lo llaman "pasarlo bien". Joder...

¿Sabrán esos muchachos, esas chicas, que tan y tan bien dicen que lo pasan, el placer íntimo, orgásmico, que da, simplemente, estar acurrucado en tu cama, calentito, leyendo un buen libro que te narre, sólo, y nada menos, que una bonita historia de amor, de dos seres cuyas vidas giran sólo en torno a ellos?. Sin más...


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