lunes, 29 de abril de 2013

Sábado turístico

Este sábado fue un gran día, maravilloso. El grupo de amigos que formamos "Palillo y Tacón", pasamos uno de esos ratos que ennoblecen la vida, la endulzan, y la hacen grande. 

Empezamos la jornada con un desayuno andalúz en La Andaluza: tostadas, aceite, de oliva y tomate,  reunidos todos a las diez de la mañana en torno a una mesa redonda, charlando, departiendo tranquilamente sobre nuestras cosas.

Tras dar buena cuenta de tan exquisitos manjares, nos acomodamos los ocho que éramos en un par de coches. Destino: población militar de San Carlos, en el mismo San Fernando. Aparcamos cerquita del Hospital del mismo nombre, y andando nos dirigimos a la Escuela de Suboficiales, que es por donde hay que entrar para visitar... ¡el Panteón de Marinos Ilustres!.


En el control de la Escuela, una amable señorita nos indicó que el señor que estaba sentado en un banco unos metros más allá, era el guía, y a él nos dirigimos. Tras las presentaciones de rigor, Sergio, que así se llama, nos adentró en el Panteón. Edifico de estilo neoclásico, construido en el siglo XVIII, fue concebido en principio como Iglesia, para atender a lo que iba a ser la población militar que Carlos III quiso construir en esa zona. No voy a agobiarles con datos históricos sobre el edificio, que si están interesados pueden consultar en http://es.wikipedia.org/wiki/Pante%C3%B3n_de_Marinos_Ilustres. Sí comentarles un par de curiosidades: hasta bien entrado el siglo XX, el Panteón carecía de techo, estaba al descubierto, no terminándose de cubrir hasta 1955; y decirles que tenemos en San Fernando una construcción UNICA en el mundo: no hay nada parecido en este planeta. La relación de marinos allí enterrados u homenajeados, protagonistas de la gran Historia de España es, sencillamente, espectacular. Y su belleza, impresionante. Si no lo conocen, por favor, no esperen más; porque además, la visita es gratuita, cuenta con un horario de visitas asequible los fines de semana (sábados y domingos de 10'30 a 13'30 ), está en la misma ciudad, seguro que a no más de 10 minutos de su casa en coche, ó pueden ir dando un agradable paseo andando. La disfrutarán, seguro.


Mención aparte merece Sergio, el guía. El Panteón hay que visitarlo por dos razones: por el Panteón en sí, y por conocer a Sergio. Gaditano de pro, con toda la gracia del mundo, simpático, amable, culto, a Sergio cabría englobarlo entre el mucho patrimonio del Panteón. Es un señor de los pies a la cabeza, que les hará disfrutar como nadie de la belleza del Panteón, y con el que se reirán, aprenderán, conocerán, y, en suma, disfrutarán. Una persona que disfruta de su trabajo, y que les hace disfrutar a los visitantes. Un guía, en definitiva, que les hará la visita aún más inolvidable. No me cabe duda que es el mejor guía del mundo-mundial. Gracias, Sergio.


A las 12'30 acabamos la torunée por el edificio del Panteón, y el mismo Sergio nos acompañó a la otra maravilla escondida y muy desconocida con que cuenta La Isla: el Museo Naval, justo al ladito. Visita guiada también, gratuita asimismo, y por supuesto, maravilloso. Ocupa el mismo edificio que la Escuela de Suboficiales, y cuenta con unas tres plantas de historia pura y viva: cuadros, maquetas, armamento, balines, cañones, diagramas, cartografías, fotografías, objetos religiosos, uniformes, banderas, documentos históricos,.... Todo ello dividido en ¡19! salas, que no pudimos visitar en su totalidad por la escasez de tiempo, lo cual nos ha dado la excusa perfecta para programar otra visita, y conocer este precioso, interesante y magnífico Museo con el que cuenta la ciudad. Pueden ustedes hacerse una idea en: http://www.museonavaldesanfernando.es/INICIO.htm


Es verdad que en demasiadas ocasiones, quizás, tendemos a hacer visitas fuera de nuestro entorno, desconociendo e ignorando lo que tenemos más cercano y asequible. Y en esta entrada tienen ustedes el ejemplo. La jornada, como ya digo, fue inolvidable, teniendo su colofón en el bar La Gallega, en la plazoleta de Las Vacas, donde degustamos unos magníficos platos de pulpo y papas a la gallega.

 ¿Qué más se puede pedir?.

6 comentarios:

  1. Pues nada, ya me estoy apuntando para una visita. He pasado por delante, pero nada más. Así que gracias por la recomendación.

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    1. Juanfran, no demores la visita: te encantará, ya verás. De hecho, seguro que te preguntas después porqué has tardado tanto en visitarlos...

      Gracias.

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  2. Muy bien por interesaros por lo nuestro, es verdad que hay isleños que ni siquiera saben que tenemos esos lugares llenos de historia.

    En la oficina de turismo ofrecían unas visitas guiadas a los lugares con historia de San Fernando, que estaba muy bien organizado, creo que aún sigue.

    Un beso
    Leonor

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    1. Les pasó lo mismo, Leonor, a mis amigos cuando hace unos 3 ó 4 años me los llevé a Cádiz de visita turística: alucinaron.

      Sí. sé que Turismo organzia visitas, aunque aún no me he apuntado a ninguna de ellas. será cuestión de probar...

      Gracias.

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  3. Pues qué bien, Carlos, nada hay como un desayuno y un buen almuerzo con un grupo de amigos, lo sé bien, porque nosotros haremos algo así dentro de unos días, el 11, sábado, que nos vamos todos a Salamanca, regresando el domingo y con previsión de comer en Ávila. Y, por supuesto, las visitas a esos lugares que hay que conocer, porque es fantástico saber qué tenemos en nuestra ciudad que merece la pena.

    Un abrazo y feliz tarde de lunes.

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    1. Qué envidia, Mª Carmen, ¡Salamanca!. Como sabes, una de mis debilidades... Ciudad monumental, histórica, cultural,... lo tiene todo para pasarlo bien, como así será.

      Gracias.

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