jueves, 9 de mayo de 2013

A la séptima, ¿va la vencida?

La LOECE; la LODE; la LOGSE; la LOPEG; la LOCE; la LOE;... Y ahora la LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad de la Educación, ¡toma ya!).

Desde el año 1980 (LOECE) hasta el que estamos (2013), van ¡siete! leyes educativas; ó sea, a prácticamente una ley por quinquenio, casi... ¿A alguién extraña que, con este panorama, los jóvenes estudiantes españoles cada vez estén peor preparados?. ¡Qué ridículo resulta eso que tanto se repite de "la generación mejor preparada de la historia de España"!.

Este desideratum de leyes estúpidas, sobresaturación de normas jurídicas, empacho burocrático, está provocando que:

1. España sea el primer país de Europa en fracaso escolar: 1 de cada 3 jóvenes españoles de entre 15 y 24 años, dejan sus estudios de secundaria (1 de cada 5 en Europa).

2. España ocupe el puesto 30 en Habilidad lectora, detrás incluso de "potencias" como Hungría, Polonia, ó incluso nuestra vecina Portugal.

3. España ocupe el puesto  31 en Matemáticas, superándonos naciones tan poderosas como Hungría, Portugal, República Checa, Eslovaquia, Estonia,...

4. España ocupe el puesto 33 en Ciencias; normal si tenemos en cuenta el potencial económico de países que se sitúan por encima nuestro, como: Estonia, Eslovenia, República Checa, Nueva Zelanda, otra vez Portugal,...

(Datos del informe PISA 2009: http://es.wikipedia.org/wiki/Informe_PISA)

 Estos datos deberían de avergonzar a los dos partidos políticos que llevan años relevándose en el poder, sin que ninguno de los dos haya sido capaz de mejorar los resultados educativos de los alumnos españoles. Todo lo contrario: con cada relevo, se inventan una nueva ley educativa que lo único que hace es poner una puntilla más en el sarcófago educativo español. Y siendo eso ya grave de por sí, lo peor de todo no es eso: lo peor es que no se vislumbra ninguna mejora en los próximos años, dada la cerrazón, la estulticia, la falta de interés que por el mundo educativo demuestran unos y otros. Unido, claro, a que quien debe de ejercer como árbitro y moderador, obligando a populares y socialistas a unos acuerdos de mínimos que no obliguen a cambiar la ley cada 5 años, como es la Monarquía, ahí está, con sus propios dolores de cabeza que le impide dedicarse al bien común... Y así va España, claro...

No parece tan difícil estudiar los sistemas educativos de países que se sitúen en los primeros puestos de las diversas estadísticas educativas, tomar las notas pertinentes, ver cómo se pueden adaptar a la realidad española, y así mejorar el pandemónium en que se ha convertido la Educación española desde la llegada de la democracia, ¿no les parece?. Bueno, pues para esta clase política que nos maldirige, vaga, choriza, vividora, parece que sí, que es un mundo...

Una pena, y una pesada losa en el futuro de los jóvenes españoles.


1 comentario:

  1. Esto no tiene visos de acabarse nunca, me temo, Carlos. Una pena.

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