jueves, 2 de mayo de 2013

Qué gran día!

Ya saben ustedes que ayer fue 1 de Mayo, fiesta en España (y que al paso que vamos, tendremos que cambiarle el nombre; porque eso de "Día del Trabajo", como que rechina, no?...).

Pero para mi sí fue un día de fiesta; también saben ustedes, claro, que uno puede tener días buenos, malos, pésimos, regulares, estupendos, y todos los adjetivos calificativos que existan entre lo bueno y lo malo. El mío estaría en la cumbre, muy por encima incluso del sobresaliente...

Les cuento: ayer, mi esposa descumplía años. Como cada año estás más joven y guapa, no puedo decir que cumpla años. Así que ayer fue su "descumpleaños". Quise hacer algo especial, salir del típico regalito, comer fuera, y, en fin, lo que puede considerarse normal en esos días. Así que, sigilosamente, y con la  colaboración imprescindible, silenciosa y eficaz de familia y amigos más allegados, le preparé una sorpresa...

La cosa era irse a comer a un restaurante, con la excusa de haber conseguido una buena oferta; atraerla con excusas mil al sitio; quedar con la familia,  quedar con los amigos, citarlos un ratito antes de nuestra llegada. Y cuando ella llegara, abriera la puerta, y entrara... se encontrara con el ¡Feliz cumpleaños", las risas, los abrazos, y las felicitaciones de todos. 

Dos semanas de preparativos, de llamadas, de avisos, de "wasas" telefónicos, de "mentiriquillas" de unos y otros (no, ese día  almuerzo con mi suegra (ay que ver, Angelita...); no, el miércoles es mal día, mejor el fin de semana, no?...); no, a Juan le han llamado, y se ha tenido que ir a trabajar, aunque no le tocaba; no, a Pepi le han mandado reposo, por lo del ojo;...)... hicieron que hubiera un silencio perfecto, sin filtración alguna. Tanto es así que hasta Emilio, el dueño del restaurante, cuando llegamos, cumplió muy bien, y se hizo el sorprendido de tener clientes, "porque está esto más vacío.... Y mi querida niña que había venido de fuera para estar con su madre, que había llegado la tarde anterior,... y nosotros sin poder decirle nada a ésta para no romper el encantamiento...

Así que cuando mi esposa abrió la puerta, sonaron por los altavoces la musiquilla del Cumpleaños Feliz, ella vio a nuestra hija (de la que ni sospechaba que estaba aquí...), y vio allí a toda su familia, y a los amigos de pandilla y baile,... imagínense. ¡Nunca unas lágrimas fueron tan felices!. A todos nos embargó ese sentimiento de felicidad del que no siempre podemos disfrutar. Fue todo tan, tan emocionante, tan lindo, tan mágico,... Un día excepcional, creo, que siempre recordaremos.

Y así pasamos unas horas de muy buen ambiente, de buena comida, bien atendidos, de risas, felices llantos, de regalos, de bromas, de fotografías, de música, de baile, de karaoke,... 

Porque nada hay mejor en la vida que estar con los tuyos, con tu familia, con tus amigos, compartiendo la felicidad entre todos.

Gracias por vuestra presencia. Para mi, ha sido un día muy especial. Inolvidable.



3 comentarios:

  1. Querido cuñado Carlos: cuando las cosas se hacen desde el corazón , no tiene mas remedio que salir perfecto, te lo curraste mucho porque era muy complicado que todos pudiéramos ir por motivos laborales, por encotrarse tu hija fuera.. etc y sin embargo se pudo realizar, solo por ver la emoción de mi hermana, y su cara de sorpresa , te ha merecido la pena.. por eso darte a ti también las gracias, por reunirnos a todos, por pasar un dia tan especial y por hacer feliz a mi hermana que seguro que asi fue. Gracias de nuevo en nombre mio y de mi familia, un abrazo. Tu cuñada Angelita

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  2. Pues felicidades por ese 'descumpleaños' de tu esposa, Carlos. Ciertamente, no hay nada mejor que pasar un día estupendo con la familia y los amigos. Seguro que ella siempre recordará con emoción este día.

    Un abrazo :)

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  3. Hola esposo, darte las gracias porque he pasado un día de cumpleaños entrañable, imposible de olvidar, gracias ´por el tiempo que has dedicado para preparar esta fantástica sorpresa, por la ilusión que le has puesto y por lo bien que salió todo. También dar las gracias a la familia y amigos por la "secreta" colaboración que prestaron para que no me enterara de nada.
    Gracias a todos y por todo, os quiero mucho.
    Carlos el mejor regalo que me pudiste hacer, un día muy feliz.

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