lunes, 3 de junio de 2013

De ruidos, bienestar e impotencia

La tolerancia de este país ante los ruidos, ese no dar importancia alguna a ser víctima de indeseables, no parece tener límite en este país.

Verán ustedes: el dueño y la encargada de un bar  de Dos Hermanas, que se ve que los pollos deben de ser unos elementos de cuidado, han sido condenados por el Tribunal Supremo a 4 años de prisión por los "ruidos intolerables" que durante varios años emitieron desde su bar, que afectaron "gravemente" al sosiego y descanso nocturno de los vecinos."...

Los personajes se las traen, ya que la Policía Local, por las quejas de los vecinos, tuvo que ir muchas veces al bar; precintar los aparatos de música; los aparatos eran desprecintados por estos ciudadanos "tan cívicos"; hicieron oidos sordos (nunca mejor dicho...) a las quejas de los vecinos; el volumen al que ponían la música, como dice la misma sentencia, era "excesivo"; buscaron "alternativas" a las prohibiciones acordadas... Pueden leerlo en: http://www.diariocordoba.com/noticias/sociedad/el-supremo-confirma-una-condena-de-4-anos-por-ruidos-intolerables-_806734.html

No sé qué opinarán ustedes de todo esto; yo confieso que esta parejita me parecen unos auténticos delincuentes, unos indeseables, y unas personas a los que desde luego se les debería de prohibir vivir en sociedad. Lo suyo, quizás, sería desterrarlos a un sitio desierto, y tenerlos durante un mes las 24 horas del día escuchando a todo volumen la misma música con la que ellos hacían "disfrutar" a sus vecinos. A ver si así aprendían algo de urbanidad...

El caso es, y este es el motivo de esta entrada, que el Fiscal de Sevilla que ha llevado el caso, pide al Tribunal que reduzca la pena de los cuatro años iniciales, a dos... Y ahí es cuando ya me cabreo; vamos a ver, Sr. Fiscal, usted es tonto, ó qué diablos le pasa?. ¿Usted no considera suficiente tortura la que dos estos sujetos ha estado infringiendo a sus pobres vecinos?. Cachondearse de los vecinos; cachondearse, por supuesto, de la Policía, rompiendo los precintos; cachondearse de los ciudadanos en general, al obligar a la Policía a dar innumerables vueltas al local por las quejas de los vecinos; inflingir las leyes;... ¿Todo esto no le parece suficiente al Sr. Fiscal para que estos indeseables cumplan pena de cárcel?. ¿Esa es la justicia que este representante del Ministerio Publico cree que merecen unas personas que simplemente por el parné, el maldito parné, han tenido en un sinvivir a otros ciudadanos?.

De verdad que alucino con jueces y fiscales. No sé yo qué opinión tendría este fiscal si los vecinos afectados por este caso decidieran, tambor y bombo en ristre, "pasar" unas cuantas noches en la puerta de su domicilio (del fiscal...) atronando con su música su descanso nocturno. Por ejemplo. ¿Tendría en este caso el señor fiscal tanta comprensión, como la que parece que demuestra ante una pareja que lo que merecerían es ser desterrados de la vida ciudadana, por su mala educación, su analfabetismo atroz y su desprecio a la vida en común?. Ó el sr. fiscal tacharía como impresentable esa postura, si él fuera el afectado?.

No podemos aspirar a vivir en un país medianamente serio mientras mantenga estas posturas livianas frente al ruido. No puede tolerarse que ciudadanos y vecinos no puedan descansar por la noche porque haya quienes de su capa hacen un sayo, desprecian la convivencia, hacen caso omiso de las indicaciones policiales, y vulneran permanentemente la ley. Por eso, me parece despreciable posturas como la de este fiscal, que no contribuyen precisamente a que se vayan dando pasos para ir erradicando este problemón que tiene ahora mismo la sociedad española.


1 comentario:

  1. Nos queda mucho que aprender de los países del norte de Europa, Carlos. Y eso, a comportarse de manera cívica, se hace en la familia y en la escuela. Somos demasiado tolerantes, me temo, y en la mayoría de las ocasiones es por miedo. A veces es la familia la que falla, pues son unos energúmenos, y entonces es la escuela la que debería entrar en acción y tratar de inculcar en los chicos lo que no hacen unos padres que piensan que por estar en su casa pueden hacer lo que les sale de los mismitos.

    Un abrazo y feliz semana.

    ResponderEliminar