miércoles, 5 de junio de 2013

Mi futuro

Es fantástico; hay veces que esta entrada te la dan ya medio hecha...

Esta mañana venía escuchando la radio de camino al trabajo (noticias locales, Canal Sur); y de pronto, repingo en el asiento... Cono ya se habrán enterado, cierra a finales de año Altadis en Cádiz; que ya es lo que le faltaba a Cádiz para seguir su impresionante caída libre hacia el mismo infierno.... Luego, lo normal en estos casos: que si ERES; que si despidos; que si traslados; que si prejubilaciones...

Oigo a uno de los afectados, que va a ser prejubilado: "Hombre, por una parte contento, porque así me aseguro "MI" futuro, y me voy a mi casa con mi mujer y mis hijos...". Sí, ese "MI" me llama mucho la atención:  es enormemente aclarativo y definitorio del porqué estamos donde estamos... "Me aseguro mi futuro...". 

Esa es la pena, señor; eso es lo que lleva demasiados años pasando en Cádiz, en Andalucía, en España... Que uno se asegura SU futuro, y a partir de ahí a los demás que le vayan dando; yo ya me he asegurado mi futuro... El problema, caballero, no es que usted se asegure SU futuro; el problema, grave y gordo, es que al tiempo que usted se asegura su futuro, le está poniendo una puerta infranqueable a sus hijos, a sus nietos, a los hijos de sus compañeros, a los nietos de sus compañeros, a los hijos de sus amigos, a los nietos de sus amigos... Al resto de la sociedad gaditana, resumiendo...

Porque esto ya viene de hace unos años, cuando en Navantia se manifestaban quemando neumáticos y rompiendo puentes no para asegurar el futuro de Navantia, no, sino para asegurarse "su" futuro, es decir, abrazar encantados las prejubilaciones que les permitirían, por fin, dedicarse a sus chapúes, a su pesca, a... sus cosas; mientras Navantia va quedándose cada vez con menos trabajadores, la industria auxiliar despide gente, las cifras del paro aumentan... Pero ya se sabe, cientos de empleados se han asegurado "SU" futuro.

A lo mejor, no sé, quizás, si el empeño hubiera sido para que Navantia permanezca abierto, y no buscando la propia prejubilación, a lo mejor, digo, hoy se estaría hablando de otra cosa... Quizás no, nunca se sabe... Pero sí estoy seguro que los gaditanos en particular y los españoles en general, no deberían de estar tan contentos de aceptar con tanta alegría una "prejubilación" que le asegura, sí, el futuro suyo... pero no el del resto de la gente, incluido sus propios hijos. ¿Cuántos millones de euros paga actualmente el Estado de jubilación a pensionistas de cuarenta y tantos años?. ¿Cuántos militares aún jóvenes están ya disfrutando de "su" paguita?. ¿Cuánto le supone mensualmente a todos los ciudadanos de este país estar pagando jubilaciones a gente prejubilada que ni siquiera tienen cincuenta años?. ¿No estarían mejor empleados esos fondos económicos en la sanidad, en servicios sociales, en educación,...?

Pero claro, ya lo dijo Góngora hace, nada menos, que unos siglos: "Ande yo caliente...", mientras España se desangra, su futuro se despedaza, la esperanza cae en el olvido, y negro, muy negro se presenta el destino...

 "Me aseguro mi futuro"...

Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno;
y las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.

(Andeme yo caliente, y ríase la gente. Luis de Góngora)


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