martes, 23 de julio de 2013

De viaje

Hemos estado la semana pasada unos días de viaje. Por Toledo, la siempre bonita y grandiosa Toledo, unas de las ciudades, sin duda, más grandiosas de España. 

Un consejo: Toledo es una maravilla que hay que visitar... pero no en julio ó agosto. ¡Qué calor, por Dios!. Horroroso. Si pueden, pospongan su visita allá por septiembre, ó por la primavera. En verano, no; háganme caso, por favor. Se van a derretir si no...

Como ya hemos estado en otras ocasiones, no nos hemos detenido mucho en la propia capital, excepto un par de noches para dar una vuelta y buscar algún sitio donde cenar. Hemos tirado más para los pueblos de alrededor, especialmente buscando sitios con castillos, mi debilidad, como ustedes ya saben.

Arriba pueden verme en Orgaz, visitando su castillo. Un castillo pequeño, pero bonito; y, lo más importante, visitable, lo que no siempre ocurre. Me ha decepcionado algo la situación de los castillos en la provincia de Toledo: entre castillos abandonados y en ruinas (Almonacid); privados (Guadamur), en rehabilitación (Maqueda), con horarios difíciles (Escalona)... resulta que al final nos encontramos en una tierra con muchos castillos, sí, pero pocos visitables. Me sorprende cómo todavía hoy en día aún pueda haber alcaldes ó concejales de Turismo incapaces de ver lo provechoso que puede resultar tener un castillo en condiciones y visitables en su pueblo, de cara a obtener unos ingresos que complementen la actividad del municipio. No lo entiendo, la verdad.

La visita al castillo de Orgaz (a su derecha) es muy recomendable. De fácil acceso (en el mismo pueblo), con visitas diarias de lunes a viernes a las 13'00 horas, y más amplio en fines de semana, con una guía que te acompaña y explica, es un castillo muy bien conservado, actualmente propiedad del Ayuntamiento, después de que la última propietaria se lo dejara gratis total en su testamento. Bonito por fuera y por dentro, el interior está perfectamente adaptado para vivir, y es todo un lujazo.

Sólo pudimos ver el castillo de Maqueda por fuera, ya que creo que lo están rehabilitando. El diseño de este castillo es el típico que se puede ver en los libros de texto, me gustó mucho. 

Está al lado de unos jardines por los que sí se puede pasear. Es una pena no haber podido ver su interior, habrá que esperar. Al menos, hay interés en conservarlo, lo que no puede decirse siempre.

Escalona es una pena. Con un horarios complicados (sólo sábados), por lo que no pudimos tampoco ver su interior,  exteriormente se ve que está muy abandonado, casi, casi en ruinas. Le haría falta una buena rehabilitación, que le devuelva el esplendor y grandeza que tuvo que tener en su día, y que desmerece en su estado actual. Desconozco cómo estará por dentro, porque se ve un edifico grande y hermoso, junto al río, formando una imagen preciosa. Pero parece casi ruinoso, habitado por cientos de golondrinas morando en sus murallas.

De propiedad privada es el de Guadamur, muy bonito, hermoso, bien cuidado, aunque cercado por un muro que le quita parte de su visibilidad, se ve que los dueños viven allí y no se andan con chiquitas:

Un castillo muy, muy atractivo, del que seguro que disfrutarán sus propietarios; pero vedado a los ciudadanos. Merece no obstante acercarse para admirarlo, a pesar de todo, y contemplar sus muros, su fisonomía, su gallardía, sus torres.

Ya de vuelta, dimos un pequeño rodeo para visitar el castillo de Doña Berenguela, en Bolaños de Calatrava, ya en la provincia de Ciudad Real. Exteriormente muy bonito, aún se están realizando catas arqueólogicas en su interior. Allí celebra muchos actos su Ayuntamiento, que lo tiene preparado con su escenario y sus sillas. A destacar el guía del castillo, que nos enseñó todo lo visitable, y nos contó toda la historia, avatares, sucesos, etc. Muy amable, sí.



Y aquí acabó nuestra viaje cultural por tierras toledanas.


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