jueves, 25 de julio de 2013

Momentos duros

Es un día triste, muy triste, sí. Uno ve las imágenes de televisión, escucha las noticias de la radio, ve el llanto inconsolable de las familias, las mantas cubriendo esos cuerpos inertes,... y se tuerce el gesto, se escapan las lágrimas, se vacía el alma...

"¡A la mierda!", dan ganas de decir, mal imitando a ese grande que fue Fernando Fernán Gómez; a la mierda todo, esta vida injusta, estos accidentes malditos, estos sucesos tan inesperados que tantas vidas se llevan. A la mierda este blog, el correo, el facebook, la prensa, la tele, el periódico,... todo a la mierda. ¿Qué se escribe en día tan luctuoso?. ¿Cómo se le hace llegar la solidaridad, el abrazo, el calor,a los que aquí se quedan, llorando hundidos la muerte, y a aquellos que se la encontraron sin esperarlo?... ¿Cómo se llora la pérdida, el vacío, la pena de aquellos que, aunque no conozcas, son de tu sangre, de tu raza, de tu especie?.

Me acongoja tanto dolor, lo reconozco. No puedo permanecer insensible ante tragedia tan grande, cuando veo a ese padre, a esa tía, a esa hermana desconsolada que no sabe aún si su ser querido vive, ó no... Sé, escucho, que hay vecinos de esta Isla de León implicados en este dramático suceso; y una pequeña lucecita se abre camino en mi interior, y se pregunta: ¿y si hubiera sido...?. Ó un amigo, ó un compañero... En fin, que a uno sólo le queda rezar, por los que ya se han ido; y más fuerte aún por los que aquí se han quedado.

Desde aquí, a todos ellos, mi abrazo.


1 comentario:

  1. Es algo tremendo, cierto, porque nos puede suceder a cualquiera. Tragedias así nos dan idea de que la vida es una chispa que no podemos desperdiciar porque ahora mismo la tenemos encendida y un momento después ya no está.

    Un abrazo y hasta luego, Carlos.

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