lunes, 29 de julio de 2013

Paco

Me lo encuentro saliendo él de la Iglesia, y entrando yo rápido y veloz, a ver si podía ver la imagen de la Virgen del Carmen en el paso. Iba a salir este sábado por las calles de su barriada, y parecía que iba a ser una buena tarde, ya que, según me entero, hay varios coros esperándola para cantar en varias esquinas... Pero al final, suspendieron la salida, por el maldito accidente de Santiago. Y con la puerta de la Iglesia medio cerrada, allí me colé a ver si podía verla...

Nos saludamos, como siempre. Pero no había andado ni un paso, y caí en la cuenta. "¿Será hermano de...?"; así que me vuelvo raudo, y le pregunto:

-"Paco, ¿es tu hermano...?".
-"Sí, Carlos, es mi hermano....", me responde, sin dejarme terminar.

Me acerco entonces, y le doy el pésame. A él y a otro hermano que le acompañaba, y que me presenta:

-"Es que lo he sacado por los apellidos"-le digo. Ya cerca de él, le observo, y entonces me doy cuenta del gran parecido que tiene con el hermano muerto en el trágico accidente ferroviario de Santiago, que tanto luto ha esparcido por España, y también aquí, en La Isla.

-"Este es el único hombre que me ha escrito un poema. ¡Y sin estar enamorado de mi!", le cuenta al hermano. Pongo los ojos como platos, claro, y ante mi cara de sorpresa, sigue hablando:

-"No te acuerdas?. ¿Tú recuerdas que yo iba siempre al instituto en vaqueros, no?. ¡Pues escribiste un poema sobre mi y los vaqueros!".
-"Pues ni idea!. No lo recuerdo. Nada!!.

Y con esa broma nos despedimos. Paco y yo fuímos compañeros del IESD Isla de León, hace ya la friolera de treinta y tantos años. Y amigos, y compañeros también en el equipo de fútbol, que todos los sábados jugábamos en el actual Parque los Patos, en aquellos entonces usado como campo de fútbol (les hablo de la segunda mitad de los 70 del siglo pasado...). Paco jugaba de libre (ó líbero), una posición de moda en el fútbol de entonces; ó defensa escoba, como también se denominaba el puesto: por detrás del defensa central, el hombre que debía de salir al quite si algún defensa era superado; yo era ese defensa central. En el fútbol actual se juega con dos defensas centrales; pero por entonces, no: un central, y un libre.

Paco era un magnífico libre: técnico, manejaba bien la pelota, mandaba, ordenaba, templaba... Un defensa segurísimo; y una estupenda persona, amable, simpatíquisimo, siempre de buen humor.

Al acabar el instituto, perdimos el contacto. Y hace unos años nos reencontramos paseando por la calle Real, y nos saludamos siempre.

Su hermano ahora fallecido era una persona muy inmersa en la Semana Santa local. No lo conocía. Y ahora, este dramático suceso me ha permitido hablar de nuevo con mi amigo y compañero. Y me han venido tantos recuerdos a la cabeza...

En fin, Paco, amigo, que seas fuerte en la desdicha. Que todo se aclare, y que nunca más se repita una desgracia de este tipo.

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