lunes, 26 de agosto de 2013

De sindicatos y poca vergüenza

Leo esta mañana, con indignación (y van...), lo último de la UGT en Andalucía: ya saben, eso de que parece que han desviado fondos de Formación para pagar autobuses animando a apoyar la última huelga general (http://www.abcdesevilla.es/andalucia/20130820/sevi-fiscalia-investigar-201308201321.html). Por si fuera poco y grave, parece que también se han "distraído" (?) fondos del mismo concepto (Formación) para pagar, ¡oh sorpresa!, sobresueldos...

¿Pero esto qué es?. Creo que ya ha llegado el momento de dar no un golpe sino un martillazo sobre la mesa, y gritar, fuerte, alto y claro: ¡Basta!. Basta ya de tanta desvergüenza, de tanta caradura, de tanto flojo disfrazado de sindicalista... Basta ya de tanta inoperancia, de tanto sectarismo, de vivir tan bien siendo sindicalista. 

¿De qué han servido los miles de millones de euros supuestamente invertidos en cursos de formación para desempleados?. ¿Cuántos miles de puestos se han creado gracias a estos cursos?. ¿Hay, de verdad, aunque sea un sólo parado que gracias a alguno de estos cursos haya encontrado trabajo?. ¿Hay algún empleado que gracias a algún curso organizado por los sindicatos haya mejorado su puesto en alguna empresa?. ¿Uno, uno sólo... ¿De verdad que los sindicatsos han destinado todo el dinero recibido en cursos, a Formación?. ¿De verdad se han tomado alguna vez en serio la preparación de los trabajadores y/o desempleados?. ¿Los cursos han servido para algo más que para la presunta financiación de los propios sindicatos?.

Al sr. Cándido Méndez, adalid de los relojes caros, de la buena vida, del lujo,... habría que decirle ya que basta, que se acabó, que ya lleva muchísimos años viviendo de la sopa boba, del cuento, de rascarse el ombligo; que él es, por Dios, un representante sindical de los trabajadores, de la gente que peor, sin duda, lo está pasando en esta crisis. Él debería ser el primero en dar cuantas explicaciones se le pidan, en ser honesto, en que las cuentas de su sindicato sean públicas y claras... Y resulta que no, que este caradura se dedica a vivir la vida, a empercochar el sindicato, a reirse de los ciudadanos, y a tratar de tapar cuantas vergüenzas salen a la luz. Y encima va por la vida como de perdonavidas,  mirando al resto por encima del hombro, riéndose casi en nuestra misma cara; un señor del que ni se sabe su sueldo, ni las dietas que cobra, ni,  habría que decir, "a qué dedica su tiempo libre", como dice Perales en una canción... Eso sí, para comer, faltaría más, se va a restaurantes "caros"... todo sea, supongo, por mantener la "dignidad" del sindicalista...

En un país que se desangra; en una economía agobiada por los recortes; en una España en la que sobran caraduras, y faltan dirigentes serios y solventes, no debería permitirse ya ni un minuto más las lecciones de frivolidad, ignorancia y superchería que a diario dan unos sindicatos supuestamente "de clase", pero que viven triturados en su propia endogamia y alejados, demasiado alejados, de una realidad social cada vez más preocupante y negra. 

No defienden a los trabajadores; no defienden a los necesitados; no defienden a esa clase media ciudadana sobre cuyos hombros han descargado los gobernantes la enorme responsabilidad de ser los pagaderos de la crisis; no defienden a los parados, que encima deben de aguantar còmo esta gente vive a cuerpo de rey, mientros ellos se hunden cada vez más en la miseria; cómo no ponen coto a las barbaridades de los empresarios, dispuestos a recortar cuantos derechos sean necesarios para así ver incrementados sus beneficios, aún a costa de explotar cada vez más a sus empleados; cómo no hacen nada para acabar con los abusos que, se sabe, hosteleros sin escrúpulos imponen a sus trabajadores, haciéndoles trabajar doce horas y pagándoles como si trabajaran cinco; ... y así podíamos seguir y seguir sin parar...

Y encima de soportar a esta gentuza vividora, nos levantamos día sí, y día también, con algún escandalito sindicalista, en los que, cómo no, siempre hay dinero "despistado" por enmedio. ¡Qué pena y qué vergüenza!.



2 comentarios:

  1. "Pena y desvergüenza" tienes razón.
    Los sindicatos -los grandes sindicatos- están enrocados. Son el último reducto que parece que se salva de la quema de rastrojos podridos, sobre todo porque han decidido que cualquier persona que se permita el lujo de investigarlos es un cerdo fascista de tomo y lomo. Con eso han amedrantado a mucha gente y, tambien, con su sofisticada violencia.
    Liberados de presentar sus cuentas campan por sus fueros corruptos sin que nadie le pare los pies.
    No se si te acordarás del multitudinario robo que llevó a cabo UGT con la cooperativa PSV que dejo a miles de personas sin dinero, sin casa y en la ruina. Entre ellos dos hermanos míos que confiaron en UGT.
    20.000 cooperativistas confiaron sus ahorros a esta gestora del sindicato UGT, bajo la promesa de adquirir viviendas entre un 30% y un 40% más baratas que las de promoción libre. La quiebra de la cooperativa sacó a la luz la dudosa gestión. realizada por sus administradores con los 54.300 millones de pesetas conseguidos, según recogió la prensa tras saltar a la luz pública el escándalo.
    arlos Sotos fue el único condenado por la Audiencia Nacional en el caso PSV. Un perfil suyo publicado por el diario ABC en julio de 2001 lo definía como "un hombre hecho a sí mismo sin apenas estudios y gracias a sus contactos en el mundo político y sindical”. Comenzó a trabajar como fontanero, encaminó su vida hacia la política y con 24 años ingresó en el PCE. Consiguió el acta de concejal por el Partido Comunista en 1979. Abandonó el PCE y el Ayuntamiento en 1982. Dejaba atrás el mundo de la política e iniciaba su aventura en el sector de la construcción. De la mano de UGT ponía en marcha Promoción Social de Viviendas en 1988.
    Tomado de: http://blogestosehunde.blogspot.com.es/2010/10/la-estafa-de-la-ugt-la-cooperativa-psv.html

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  2. Sí, Juanfran, me acuerdo del escandalazo de PSV, uno más a los que nos hemos tenido que acostumbrar "gracias" a estos nuevos demócratas de toda la vida...

    ¿Sabes cuál es el gran, gravísimo, problema de nuestra democracia?: la IMPUNIDAD. Puedes robar; timar; hundir una Diputación, un Ayuntamiento, una Comunidad Autónoma,... ¡y aquí no pasa nada!. Si te cogen, unos añitos de cárcel, que por buena conducta se verán muy mermados, y a disfrutar que son dos días con los millones de euros que te has llevado; y si no te cogen (cosa harto difícil si hay interés...), ¡miel sobre hojuelas!... En ningún caso, vas a tener que devolver el dinero sustraído...

    Ahí tenemos a esos banqueros que han hundido su banco ó caja de ahorros, que encima se jubilan con indemnizaciones de millones de euros; o sea, hacen una gestión que nos cuesta el dinero a los españoles, ¡y les compensan con millones de euros!... Ò cuántos alcaldes han arruinado a su municipio... sin que aquí nadie exija las responsabilidades consiguientes...

    El día que este país empiece a exigir, y los políticos se den de que no se pueden ir de rositas, algo empezará a cambiar. Mientras, a avergonzarnos de vivir donde vivimos, no hay más...

    Gracias.

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