lunes, 21 de octubre de 2013

Un susto, sí, un susto

    Unas horas dramáticas las que pasamos, viendo pasar el tiempo sin poder verla, sin tocarla, sin poder acompañarla en esos momentos tan malos. Se nos iba la vida por la boca, pendientes sólo del móvil, del wasap, de que nos dijeran cómo estaba, qué decía, si hablaba, mientras devorábamos interminables kilómetros de una carretera oscura como noche de lobo.

¿Pero está bien?. ¿Respira?. ¿Vive?. ¡Dios, cómo, cómo ha podido pasar esto!. ¿Y qué nos encontraremos al llegar?. Que viva, que viva, como sea, pero sólo queremos verla, estar allí con ella, consolarla, desahogarnos, enjugar las nuestras lágrimas en su mejilla, hablarla, besarla, sonreirle... Y Sevilla, dónde está Sevilla que nunca llegamos?. Sí, dime Erika, ¿está bien, verdad?. ¿Qué dicen los médicos, tú como la ves, respira, habla, se queja, duerme?... Y a uno se le sale el corazón por los ojos, y no se siente el pulso, y los ojos se le mojan de la sangre del alma, pensando en que ella está allí, en la UCI, que se siente sóla, que no ve a sus padres, que no sabe qué le ha pasado...

Nunca seis horas han durado tanto, ni la carretera se ha estirado tanto, ni la fe en un ser superior ha estado tan cerca. Porque uno reza, murmulla, protesta, se enfada, llora, gime, se duele, se martiriza cuando es tu hija la que ha sufrido un revés tan doloroso, tan duro,... que nadie se merece, sin duda, pero menos que nadie ella, tan angelical, tan activa, tan vitalista, tan optimista siempre,...

Se recupera ahora con nosotros, en su casa y en su cama, en su cuarto, con los mejores deseos de todos, que son muchos, los que la quieren, los que pasaron también por esos momentos de tanta incertidumbre que se acercaron, demasiado, al más cruel de los dramas. Ahora la veo, le doy un beso, le sonrío, y no hay mayor paraíso en el mundo que éste, que tenerla a tu lado, que hablarle y que te hable, que le preguntes y te pregunte, que la cojas de la mano, y te la retenga. 

No hay mayor felicidad en el mundo que tenerte aquí, con nosotros, hija.




7 comentarios:

  1. se que lo pasasteis mal carloy y Alicia y todos ...que me lo digan a mi ..lo mal que lo pase yo también ...quiero mucho a belen y a javi son mis niños de siempre.los he visto crecer a los dos y son parte mia porque fui adoptada en esa familia....que siempre están por mi ..como no voy yo a estar por mi niña belen , que es un encanto .......os quiero mucho a todos ..besos...no se como exolicar mas mis afecto hacia vosotros......

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  2. Bueno lo importante es que ya paso. Que esta con vosotros, que se recupera bien y que afortunadamente todo quedo en un gran, gran susto. Y tu vuelves a escribir en tu blog! Señal que vosotros tambien os estais recuperando de los dias de angustias pasados. Me alegro volver a leerte, Carlos.

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  3. Carlos, no sé qué le ha pasado a tu hija, pero sea lo que sea, lo peor ya pasó y, afortunadamente, la tienes contigo, en casa. Lo importante es que se recupere y vuelva a hacer su vida de siempre, a ser la de siempre.

    Un abrazo :)

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    1. Mª Carmen, mi hija ha tenido un accidente bastante grave, que la tuvo cuatro días en UCI, y tres más en planta. Se recupera bien, pero que nunca nadie tenga que pasar por esas horas, por esos días, que pasamos. Gracias, y un abrazo.

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    2. Bueno, pues me alegra que todo se haya resuelto bien y que se vaya recuperando satisfactoriamente. Es una mujer joven y con un futuro precioso por delante, así que dale mucho ánimo y muchos mimos. Se los merece, sin duda.

      Un abrazo.

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  4. Siento mucho que tu hija haya tenido un accidente, no se me ocurre nada peor , me alegra saber que se recupera bien. Mucho ánimo y mucha fuerza para ayudar en su recuperación, sois afortunados por tenerla con vosotros. Un abrazo.

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  5. Me llamaba la atención que no escribieras en el blog. Pensaba que estarías de viaje, visitando esos castillos que tanto te gustan.
    En fín, me alegro que tu hija esté con vosotros, que podáis respirar tranquilos. Se recuperará y olvidaréis esos diás tan tristes. Un gran abrazo, amigo.

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