jueves, 19 de diciembre de 2013

La impunidad

Hay actualmente un interesante debate en la sociedad gaditana  del que no me sustraigo de opinar. Verán: supongo que ustedes sabrán que la semana pasada, a raíz de una manifestación de los trabajadores de Astilleros pidiendo carga de trabajo, varios de ellos, jóvenes y alocados, aprovecharon la coyuntura para causar destrozos en el puente Carranza; puente que, a raíz de esos destrozos, hubo de permanecer cerrado una serie de horas hasta que fueron reparados...

Esos jóvenes tan agresivos fueron identificados, detenidos y mandados a la càrcel; todo en tan poco tiempo que, la verdad, sorprende, teniendo en cuenta que parece ser que iban encapuchados... 

El caso es que desde entonces no dejan de haber manifestaciones, opiniones, escritos, etc, criticando la decisión de enchironar a estas personas... Lo cual no deja de sorprender en cierta forma; porque, ¿qué se hace entonces?. ¿A quien hace destrozos en infraestructuras públicas no se le debe de pedir cuentas?. ¿Dejamos que se rompan las cosas, sin más?. ¿Quizás encerrarlos ha sido una decisión demasiado dura, y hubiera bastado con una multa, y el pago por los culpables de lo que cueste la reparación?...

Lo que pasa es que aquí entran en juego más factores. Por ejemplo: ¿la Policía no podía haber evitado esos destrozos?. ¿Se ha preferido la represión a la prevención?. ¿El delegado del Gobierno (del PP, claro...) ha preferido "dejar hacer..." para dar una especie de escarmiento público?. ¿Se ha tenido cerrado el puente más horas de las necesarias, para poner a la opinión pública en contra de los trabajadores de Astilleros?. Parece, sinceramente, que la respuesta a todos esos interrogantes es un "sí" rotundo.... Lo cual no deja de ser un drama, que deja bien a las claras en qué manos estamos...

Por otra parte, este es un caso paradigmático de hasta dónde está llegando la sociedad española, a qué grado de cabreo, por el uso que de la "impunidad" está haciendo este gobierno... Porque no sé si estos jóvenes que han hecho destrozos tan graves, son merecedores de cárcel, ó no; pero sí tengo claro que hay una vara de medir distinta en función de quién comete el delito. Porque, vamos a ver, por muy graves que hayan sido los destrozos, hablamos, como mucho, de unos cuantos miles de euros; y eso ha supuesto cárcel para los destructores... Cárcel que ó apenas han olido, ó ni siquiera han olfateado, esa gentuza que ha defraudado, estafado, robado, apropiado,... cientos de miles y millones de euros al pueblo español (Del Nido, Matas, Rato, Blesa, Urdangarín, Cristina Borbón, directivos de Bancos y Cajas, etc, etc, etc...). 

Y claro, eso es lo que cabrea: no puede ser que aquello tan bonito que dijo el Rey un día de que "la Justicia es igual para todos", se quede en un mero formulismo teórico, sin aplicación práctica. Porque, visto lo visto, habría que apostillar que sí, que es así, pero que para unos es más "igual" que para otros... O sea, que mientras aquí a la gente "guapa" la Justicia la trata de forma débil y mirando quién es... a la gente trabajadora, del pueblo, se le aplica muy, demasiado, estrictamente; y eso, en una democracia, es condenable y rechazable.

Estos son los problemas que está creando esa "impunidad" de la que tanta gala está haciendo Rajoy y compañía; una tribu que parece que no cree en que todos los seres humanos merecen el mismo trato, independientemente de su condición (ideología, dinero, sexo, color de la piel,...).


1 comentario:

  1. Siempre ha estado claro que una cosa es la letra y otra cómo se aplica. Nunca ha sido igual el ciudadano de a pie que los que están por allá, en las alturas, y el que se haya creído lo contrario lo lleva claro. Es una pura vergüenza. Cada vez estoy más asqueada de quienes nos gobiernan. Son todos unos caraduras, sinvergüenzas, aprovechados.

    Buenas noches, Carlos.

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