martes, 10 de diciembre de 2013

Ya llegan las Navidades!

Pues eso, que ya se estarán ustedes dando cuenta del asunto, no?. Pues sí, metemos pie y medio ya en las "Fiestas" por antonomasia, esas que llegan cada año, sí, pero que desde semanas antes ya se huelen, se sienten, se palpan...

Quince días sólo para el mismo día de Navidad, y uno menos para la Nochebuena. Pero las fiestas ya se empiezan a notar desde mucho antes, ¿a que sí?. Llegamos ya a esos días de comidas pantegruélicas, de compras inusitadas, de estress por estas compras, de felicitaciones diarias, de música en las calles, de ambiente, de alegría, ...

Y nosotros, como no podía ser menos, ya hemos empezando la ronda de comidas, para que nuestros estómagos se vayan preparando y entrenando. Dos, dos son ya las cenas celebradas. Arriba pueden ustedes ver la primera, la que hicimos este viernes pasado en La Charrusquería, allá en la carretera de Camposoto, que este año se está conviertiendo en sitio asiduo de visita, por su buena comida, su buen servicio, y sus buenos precios . Ahí nos pueden ver ustedes, en una reunión de bailarines (bueno,sí, lo admito: aprendices...), con nuestros compañeros de baile de salón, nuestros amigos del alma. Fue una cena inolvidable, maravillosa, en la que no sólo nos limitamos a comer y charlar, sino que hubo más: muchísimas risas, un ambiente mágico, regalos de "amigos invisibles", sorpresas, entrevista de radio (?), monólogos,... Y eso a pesar de que se organizó un poco deprisa-corriendo, porque la idea se pergeñó el lunes anterior, ó sea, unos días antes; pero mereció la pena, claro que sí. El ambiente, ya digo, fue entrañable, hemos formado un grupo de grandísimos amigos en los que el buen humor, las carcajadas y las bromas se suceden continuamente. Fíjense a qué grado ha llegado tan buen ambiente que hasta se han hecho "alumnos"... los padres de nuestra profe, Mª José, que por nada del mundo se quieren perder las clases ; que ahí están también, por supuesto, brindando a la cámara. Después de cenar, fuímos a La Nueva Habana, en el centro comercial Plaza, a desentumecer músculos, bailar un poquillo, y practicar los nuevos nudos... Así que hasta la madrugada se prolongó la fiesta. Gracias a todos, que hacéis de este grupo algo grande.

Y al día siguiente, otra cena:  en el Pico de Oro, allá en la vecina localidad de Chiclana, y de la que justo a la izquierda tinen ustedes una foto... Esta es ya más tradicional, no en vano son ya doce ó trece años los que llevamos con esta cena el grupo de amigos que formamos "Palillo y Tacón", que es como hemos nos hemos denominado... Un año más seguimos juntos; hacía apenas un par de semanas que habíamos estado de spa en el Hotel Elba de Costa Ballena. Y son muchas las tardes que quedamos para vernos, charlar, ponernos al día, y reírnos, cómo no. Esta cena es ya un hito obligado cada año, procurando cambiar el sitio de celebración, y la persona organizadora, para que no le toque siempre al mismo. Son parte de mi vida, de mis vivencias, de mi familia, casi... Y después, andamos sólo un poquito para acercarnos a Los Angeles, una discoteca ya "madurita", pero en el que encontramos un ambiente fenomenal, un grupo tocando con mucha marcha, alegría y fiesta hasta la madrugada,para cerrar así otra noche mágica.

Y así ha transcurrido mi feliz fin de semana, entrañable e inolvidable. Gracias a todos esos amigos.


3 comentarios:

  1. Eres " Genial " Carlos, que bien lo explicas y lo describes todo. Como siempre estupendo!

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  2. Pues si que le estas dando buen comienzo a este tiempo pre-navideño. ¿Qué vas a dejar para las horas punta?

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  3. Anda, si se me había pasado esta entrada, Carlos :) Pero qué alegría es reunirse con la gente que te apetece. Y lo bien que se os ve... :) Me alegro mucho por todos vosotros.

    Un abrazo y buen fin de semana.

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