viernes, 3 de enero de 2014

Un nuevo año

Se fue ya, al fin, el malhadado 2013; y un nuevo año comienza. Y van... Por Dios, cómo pasan los años, los calendarios, la vida... Leí una vez a un físico (Paul Davis quizás...) que el tiempo pasa más rápido según se va teniendo más edad; y sí, puedo confirmarlo y lo confirmo. Horroroso, oigan...

El caso es que ya hemos quitado otro almanaque de la pared. Un 2013 que ha sido, digamos, contradictorio. Por un lado, trágico, diabólico, triste, con el susto que siempre nos quedará en el cuerpo (y del que el alma en mi caso nunca se recuperará...), de lo que pudo haber sido y gracias a ángeles, arcángeles, santos y demás, no fue; por el otro, un año que acabó con el reencuentro feliz, contento, orgulloso con la familia a la que nunca, por otra parte, dejó de quererse. Así que no se perdió por un lado, y se ganó, mucho y tanto, por el otro.

Ha sido, también, un año de consolidaciones: la de esos amigos con los que hemos estrechado vínculos, muchos, que nos ha servido para pasar muchas horas juntas, disfrutando de la mutua compañía, ya sea bailando, cenando, ó simplemente, paseando, mientras arreglamos el mundo, charlamos y nos entretenemos. Gracias, Mª Paz, Ignacio, Charo y Manolo; ha sido todo un placer compartir experiencias con vosotros. Espero que este año, como mínimo, nos veamos tanto como en el que se acaba de ir.

Pasó ya Papá Noel (unos auriculares me trajo...) y aspiramos ya ansiosos la noche mágica de los Reyes, los genuinos, los nuestros, los de verdad, que en nadita de tiempo ya los tendremos invadiendo nuestra intimidad sin hacer ruído, no vayan a despertarse los niños... En el trasunto, convivencias familiares en forma de opíparas comidas (que si Nochebuena, que si Navidad, que si Nochevieja, ...), unas horas algo cansadas, sí, pero ansiadas y esperadas. Y es que, al fin y al cabo, la familia es la familia, no?.

No sé qué me traerán  este año. El mayor de los regalos ya nos lo hicieron, gracias. A partir de ahí, todo será bueno y bienvenido.

Feliz 2014.




1 comentario:

  1. Maria Paz Vinuesa3 de enero de 2014, 15:48

    Como siempre Carlos que bonito y que bien lo escribes.Es verdad que a medida que nos vamos haciendo mayores el tiempo corre mas de prisa. Y queremos atraparlo y retenerlo a toda costa, pero eso no es posible. Asi que lo que nos queda es disfrutarlo junto a la familia y a los amigos. Y tengo la gran suerte de teneros a Alicia y a ti como " amigos del alma ".

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