jueves, 13 de febrero de 2014

Un día cualquiera

Camino por la calle,
y se me arrastra el alma;
la gente pasea, alguien sonríe.
Pero y yo...  ¿Vivo?.

Alzo mi mirada al cielo,
triste, negro, cruel,
y no puedo evitar, impotente,
que irrumpa impasivo el llanto que me inunda.

¿Así será la vida que me queda?.
Oscilando entre el pasado que quiero olvidar,
el presente que me aprisiona,
y el futuro que, quién sabe, ¿llegará...?

La mirada limpia de esos ojos
que, creo, me observan impasible al pasar;
el destino que se me escapa sin querer,
los recuerdos dulces de lo que alguna vez fue,
los que saben sin saber,
los que nunca ven la sonrisa cuando pudo ser,
¿porqué ahora no me quieren,
algún daño hice alguna vez?.

¡Qué triste la vida,
qué complicada la hacemos,
qué difícil acertar!

Camino por la calle,
y sólo soy un rastro sin destino,
un alma en pena,
la brevedad de lo que, un día,
quise ser...

13/02/2014
 





3 comentarios:

  1. Que bonito pero que triste, Carlos! Y es verdad que somos nosotros los que nos complicamos la vida sin darnos cuenta lo importante que es vivir el momento, disfrutar esos momentos magico que nos ofrece la vida.

    ResponderEliminar
  2. Ay, Carlos, que así nos sentimos todos en tantas, tantas, ocasiones...

    Esperemos que salga el sol de nuevo (siempre termina saliendo) y que nos saque a nosotros también de tristezas y melancolías.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Buenas tardes, Carlos: Sabes que pasa Carlos, que no debes mortificarte tanto con tus pensamientos porque ocurre que nadie es capaz en esta vida de sentirse lleno de gozo con uno mismo, y tu que eres tan sentimental y observador padeces más que otros por tu capacidad de ver más lejos que muchos y te atormenta aquello que no puedes mejorar. Me ha llamado la atención una interrogación tuya, que también la comparto: ¿Porqué ahora no me quieren, algún daño hice alguna vez?, esta interrogación con el pasar de los años te la vas ha repetir muchas veces, y dirás para ti mismo no me merezco que me traten así, siempre he luchado por encontrar y dar lo mejor de mí, y parece que no hice nada, y con este trato me encuentro. Te aconsejaría que no te sometas demasiado a estos momentos injustos de la vida, que deduzco estas pasando, apóyate en tu inteligencia que te sobra y trata de solventar todos los pensamientos o hechos que te mortifican porque estamos de paso en esta vida. Es muy duro no sentirse querido por aquellos por los que tantos esfuerzos diarios y sufrimientos se padecen por ellos. En fin Carlos, yo se que superarás pronto esta caída de ánimo. Un saludo.

    ResponderEliminar