martes, 25 de marzo de 2014

Turismo cultural

He tenido un fin de semana muy entretenido, además de cultural. El pasado viernes tiramos para la hermosísima ciudad de Toledo, una tierra que, como ya he comentado en ocasiones anteriores, me encanta. No me había planteado visitar la exposición que desde hace unos días se está celebrando en el Museo de Santa Cruz, con obras de este genial pintor cedidas por museos varios (http://www.elgreco2014.com/#!el-griego-de-toledo/c1sbg); y no me lo había planteado porque me habían dicho que había unas colas enormes para entrar, y dado el poco tiempo que teníamos de estancia allí... Pero, cosas del destino, subimos al centro, nos acercamos el viernes por la tarde, y ¡sorpresa!, no había nadie en la taquilla (10 euros costaba la entrada...). Así que aprovechamos tan anómala circunstancia, y giramos visita...

Debo de decir, y de confesar, que el Greco me parece un genial pintor, claro que sí; dicho lo cual, yo me reconozco más de Velázquez, por ejemplo. Pero bueno, al menos pude disfrutar de lo que es pintura con Mayúsculas, clásica, de toda la vida; y no esos mamotretos de Miró, por ejemplo (¿tiene este hombre alguna pintura buena y entendible para las mentes ignorantes, como quien esto escribe?.... Aún me hallo dándole vueltas a una pintura suya que ví en el Reina Sofía hace unos años, y que era un puntito sobre una tela blanca;  eso era, leí, el Universo... Bruto que es uno, porque sigo sin entenderlo...). Por favor, qué diferencia. Ve uno cualquier cuadro del Greco, y se queda pasmado con los detalles, los trazos, los colores,... Casi, casi como si fuera una fotografía en grande. Eso sí, prepárense para ver obras religiosas, casi en exclusividad...

El sábado al mediodía tiramos para Madrid, que aún sigue siendo la capital de España. A mi Madrid me gusta; creo que es una gran ciudad para pasear, mirar, comprar, entretenerse entre sus miles de comercios y tiendas. Eso sí, confieso que sería incapaz de vivir en ella. Qué estress, qué de tráfico, cuánta gente, por favor... Y, no sé, la veo hasta sucia, como si a la gente le importara poco tirar papeles al suelo. Nuestra estancia allí fue para ver el musical "El Rey León", un antojo mío desde hace ya muchísimos meses... Había escuchado hablar tan, tan bien, de esta obra; había leído tanto y bueno sobre ella, que la verdad es que casi me moría por verla. ¿Y saben qué les digo?. Pues... que es una maravilla, todo un espectáculo de música, de sonidos, de imaginación, de buen humor. En este caso, habría que decir que sí vale lo que cuesta; porque hay que reconocer que las entradas son, digamos, de precios "altitos" (vamos, que cuesta un huev... y la mitad del otro...). Pero se disfruta, hay que reconocerlo. Las dos horas y pico de espectáculo, es una sucesión de números mágicos, de buena música, de suspense... Hay algunos momentos en que el público está prestando tanta atención a lo que sucede en la escena, que el silencio es sepulcral, absoluto... Unas interpretaciones geniales; una música preciosa; un ritmo adecuado; unos animales perfectamente simulados; unos escenarios muy bonitos;... En fin, que creo que, si la han visto, me darán la razón; y si aún no, ¡qué esperan!. Saquen las entradas, y no dejen de ver uno de los mejores musicales, si no el mejor, de los últimos años en España.

Nuestra estancia en Madrid se vió ademas "complementada" con no sé cuántas manifestaciones desfilando por sus calles. Por el empleo; por la sanidad; por la dignidad; por... el sábado fue un día movidito en las calles madrileñas; supongo que ustedes lo habrán leído ó visto en los telediarios. A ver si es verdad que algo empieza a moverse...

En fin, que esto es lo que quería contarles...




3 comentarios:

  1. Me alegro mucho de que puedas disfrutar de tu tiempo libre en esas excursiones que te planteas de vez en cuando. Un saludo.

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    1. Gracias,Manolo.¡Qué de tiempo sin vernos!. Sigues con tus clases de informática?

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    2. Bueno Carlos, ya no estoy en ningún curso pero sí que practico todo aquello que pude aprender contigo y que quedará en mí para toda la vida. Un saludo.

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