domingo, 20 de abril de 2014

A Gabo

"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de 20 casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo."

– Cien años de soledad (1967)

Se nos fue... El genio, el escritorazo, el mago de las palabras, el artista del realismo mágico. Nos dejó hace unos días, el premio nobel, el creador sublime, el inventor de tantas novelas sublimes...

Creo recordar que lo primero que leí suyo fue "Los funerales de la Mama Grande", hace ya muchísimos años; tendría yo, no sé, 16, 17, 18 años... Y me enganchó; ya, a partir de ahí, compraba todo lo que veía suyo, y por supuesto, lo nuevo que iba sacando. Así que puedo decir que he leído toda su obra, y que en mi casa tengo todos sus libros. García Márquez te hace disfrutar con la lectura de cualquiera de sus libros, con su estilo entrañable, poético, luminoso, envolvente. Es, sin duda, uno de los grandes genios de la literatura universal, y formará parte siempre de los escritores imprescindibles en cualquier listado que se haga de mejores autores.

Le dediqué hace no tanto una de mis entrada de este blog; así que para no repetirme en elogios, les dejo esa entrada. Descanse en paz el genio, que tantas y tan buenas horas de lectura nos ha hecho pasar.

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