lunes, 12 de mayo de 2014

Nuevos tiempos

Pues se acabó el marasmo (se dice así, no?). Quiero decir: la inmovilización, la suspensión de actividad, la paralización... Poco a poco, se van incorporando nuevos compañeros, nueva gente, a mi centro de trabajo, al IEDT. La semana pasada fueron, como dijo Angel Nieto, 12+1; y en esta misma mañana, dos más (informáticos, por cierto. La competencia acecha :-)...)

Lo de 12 +1, además, es rigurosamente cierto en este caso: de las 13 plazas que había en total, doce, nada menos que doce, han sido justamente ganadas por chicas; un sólo varón se ha podido colocar en esta difícil carrera del empleo. Atronadora mayoría femenina que creo no va a ser un hecho excepcional, todo lo contrario... Intuyo que en los próximos años el empleo femenino va a a crecer espectacularmente, en las mismas proporciones que el paro masculino... Ya saben ustedes mi opinión desde hace bastante tiempo: estamos ante la generación varonil más tonta de la historia (lo siento, Lola, pero se va demostrando que es así...). Mientras las mujeres van sacando sin dificultades sus carreras universitarias, sus estudios, los muchachos siguen anclados en la edad del pavo, ó peor aún, en la Edad de Piedra; mientras ellas hincan los codos, avanzan y aprovechan el tiempo, ellos se dedican a pegarse empujones, a reírse no se sabe muy bien de qué, a jugar en el ordenador, a rascarse sus cataplines,... y repetir cursos y más cursos. 

Estamos abocados, pues, a un mundo netamente femenino, en el que ellas irán copando los mejores puestos del escaso mercado laboral; y ellos, machotes ibéricos, con tanto músculo como falta de cerebro, irán engrosando las filas del paro... ó quedándose con los peores puestos de trabajos, aquellos que ellas no querrán ni en pintura... ¿Justo?. Pues sí, qué duda cabe; los puestos de trabajo deben de ocuparlo quienes más méritos aporten, independientemente de su sexo. Y ellas están haciendo una demostración de inteligencia que está dejando a sus congéneres masculinos en pañales.

Bienvenidos sean, pues, estos nuevos compañeros (aunque mejor cabría decir, visto lo visto, "compañeras..."). Que la experiencias os sea grata, que sepáis que os recibimos con los brazos abiertos, y que ojalá este nuevo tiempo que se nos avecina, de creación de puestos de trabajo, vaya suponiendo el devenir de una nueva época de trabajo, prosperidad y, porqué no, felicidad...

En las próximas semanas, se nos incorporan veintitantos compañeros más... Apuesto desde ya a que también habrá más chicas que muchachos, ya verán ustedes.


1 comentario:

  1. Siempre es bueno la llegada de nuevos rostros, nuevas maneras de pensar. Espero que todo esté bien entre vosotros, que todo sea buen rollo.

    Un abrazo

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