miércoles, 30 de julio de 2014

El Observatorio

Visitamos la semana pasada el Observatorio de Marina, en San Fernando.

No es mi primera visita; lo he visitado ya en un par de ocasiones anteriormente, y la última vez fue no hace tanto tiempo... Pero reconozco la atracción que el Observatorio ejerce sobre mi; será que, durante muchísimos años, lo primero que veía al despertarme por las mañanas, y abrir la ventana de mi habitación, era la figura solemne, misteriosa y bella de este bonito edificio...

No sé si ustedes lo han visitado; si viven en La Isla, posiblemente no... Ya sabemos que con eso de que está al lado, que cualquier día podemos ir, que está ahí mismo, etc, vamos dejando las cosas, pasan los años, ... y nada. Pues es una pena, se lo aseguro; de hecho, yo les digo que aprovechen el verano, las vacaciones, las ganas de desconectar de la rutina diaria, llamen a la Oficina de Turismo, e inscríbasse. Y es que merece la pena, sinceramente.

La visita al Observatorio es guiada: le esperan a la entrada, y le acompañan durante todo el recorrido, en el que le enseñan las diversas dependencias, y además le detallan y explican las muchísimas investigaciones y colaboraciones que este centro realiza... Que les sorprenderá, se lo aseguro. Se cree que casi su única labor es "mirar el cielo", y no, desarrolla muchísimos estudios de casi todo tipo. Además de ser el "proveedor" de la hora oficial en España (¡nada menos!), desarrolla investigaciones científicas de diversa índole: astronomía; terremotos; geofísica;... Un centro de investigaciones de primer nivel, con un prestigio que se ha ganado a pulso a lo largo de estos dos siglos y pico de existencia...

Pero además, el edificio principal es una joya arquitectónica, que cuenta en su interior con una biblioteca inmensa, que ocupa varias salas, con miles de volúmenes perfectamente ordenados y clasificados, entre los que cuenta, incluso, con incunables, y primeras ediciones... Otro atractivo más, a los muchos que hace de la visita una cosa atractiva, interesante e incluso divertida...

Cerca de dos horas y medias estuvimos allí, dirigidos y asesorados por una guía estupendísima, que explica clara, amena y detalladamente cada uno de los recovecos de tan inmenso centro. Y todo eso, ¡gratis!... ¡Qué más quieren!...

Hicimos la visita acompañados de mis amigos Ignacio, Mª Paz, Paco y Elisa, miembros además del grupo de baile Los Salseros Invencibles, lo que hizo de la jornada, por si faltaba poco, algo inolvidable. Aprovecho para darles las gracias por su amistad...

Y después de la visita, reconfortamos cuerpo y mente comiendo en el Club Náutico de La Casería, a base d e unas caballitas y unos chocos a la plancha riquísimos, con vistas a la Bahía, muy bien atendidos, y a unos precios asequibles... Rematando la jornada, por si faltaba algo, con café en las nuevas instalaciones de Bahía Sur.

En fin, un día fantástico...


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