lunes, 29 de septiembre de 2014

Independencia, mesías y vanidades

Cuando una persona se cree un nuevo Mesías, malo; cuando un ser humano se cree tocado por la varita mágica de Dios, malo; cuando alguien, quien sea, cree que ha sido elegido por el Destino (?) para soportar con sus hombros una misión superior, quizás le ha llegado el momento de parar, reflexionar, aislarse, y pensar que quizás está a punto de perder la (poca) razón que le queda...

La historia humana está llena, como sabemos, de locos que se han creido poseedores de un poder divino, llegado directamente del cielo, que les impelía a ser los nuevos dueños del mundo... Ahí están los Hither, Napoleón, Atila, Mao, ... Llevados por sus delireos de grandeza, de poder, de eternidad, no han dudado en matar, violentar, someter, a pueblos, hombres. sociedades cuyo único deseo era, simplemente, vivir... Y en paz, si era posible y les dejaban...

Viene toda esta perorata a cuento de ese nuevo Mesías que se ha levantado en tierras catalanas. Arthur Mas se llama el nuevo poseído. Le veo en la televisión, le escucho en la radio, y me invade la tristeza y el desasosiego; ¿será posible que, así pasen años y siglos, esta Humanidad de la que formamos parte, nunca, nunca, aprende?. Es patético ver a este nuevo líder, soportando sobre sí, él sólo, pobrecito, el enorme peso de "liberar" a su pueblo de la dictadora España, que les aprieta y les ahoga hasta límites insospechados...

Se le ve poseído de la gracia divina, orgulloso, prepotente, sabiéndose admirado por las masas enfervorecidas, que le siguen, le aman, le adoran... ¡Es imposible que nadie más lo vea!. Si hasta por donde camina son claramente visibles cómo caen del cielo los pétalos de rosa que le van iluminando el camino... ¡Qué tarea, Dios, tan sobrehumana le ha caído sobre sus anchos hombros!... Claro, que el Todopoderoso sabía bien a quien encomendarle tan gloriosa e inmensa tarea. Si no fuera por él...

Ya ven, la historia que se repite... Como Gadafi en su día, no hace tanto; o como Hussein... Que ya saben cómo, después de ser aclamados por sus pueblos, acabaron .. No llegará este sujeto a tanto, que esto es, al fin y al cabo, Occidente, esa suerte tiene... Pero no es nada descartable que la soberbia de este sujeto provoque, Dios no lo quiera, algunas muertes y heridos. Aunque la culpa, claro, no será suya, sino del "Estado opresor", faltaría más... Siempre es una buena excusa para no tener que trabajar, dedicado como está a limpiar los establos de Augías... Y que se quite Hércules...

¡Triste, triste Humanidad!
 


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