lunes, 6 de octubre de 2014

A mis cincuenta y tres...

... Cincuenta y dos dicen que aparento... (Joaquín Sabina dixit). Y continúa:

"Más antes que después,
he de enfrentarme al delicado momento
de empezar a pensar
en recogerme, de sentar la cabeza,
de resignarme a dictar testamento
(perdón por la tristeza)."...

 Pues eso, que ya ven ustedes, que uno empieza a ver más cerca el fatal desenlace (perdón por la tristeza..) que el momento de haber nacido; que mira uno para atrás, encoje los ojos, se lleva la mano para hacerse sombra, y se dice: "jó, que ni veo ya ni me acuerdo de aquellos tiempos tan felices...", de aquellos 60 en los que transcurrió mis pasos de niñez, de aquellos 70 de mis primeros amores (déjenme que me ilusione, por favor...), de los 80 confusos y difíciles, de los 90, que...

¿Lo ven?. Si ya no cuento ni los años, que lo mío empiezan a ser decenios, ni los días que, en un pis-pas, ya se han ido. Que me levanto un lunes pensando en la nueva jornada semanal, y me acuesto que casi ya mañana es sábado. Que que lejos aquellos tiempos del pupitre lasaliano, del hermano Alberto, tan mayor ya; del hermano Pedro, tan serio y dicharachero; del hermano José Miguel, con ese francés que... De Salinas, de Huertas, del Pavón, del Morales... Del maño, de Mr Rite, de mi redacción finalista que tuve que leer en nuestra despedida... Que lejos ya aquellos gloriosos tiempos de Instituto, de Saborido (por dónde andarás ahora, delegada?), de los partidos de los sábados (os acordáis, Paco, Manolo,...?), de los viernes filosóficos de Vinardell, de los paseos con Domingo qué, fíjate, te hiciste cura después, amigo, quien lo hubiera ni siquiera imaginado...

¿Y qué ha sido, ya tantos años después, del Curi, de mi inseparable Juan Luis, de Jesús El Gafas?... Veo ahora por la calle de cuando en vez al Nono,  pero nos saludamos, y ya está... De Salvador, de Jesús el Pitu, del Santi, de Maribel, aquel objeto del deseo adolescente... ¿Y qué recuerdo de esa infancia en blanco y negro, de esas horas de soledad, de mis primeras letras sentado en un banco del parque, escribiendo ansioso a la tormenta que se acerca?... ¿Y qué ha sido de aquellos sueños de adolescentes, de esas pesadillas nocturnas, de ese preguntarme: y en el día de mañana, qué...?.

¿Y dónde han ido los muchos errores cometidos, las promesas incumplidas, los deseos insatisfechos?. ¿Y qué ha sido de los propósitos olvidados, de las buenas intenciones, de las voluntades derrotadas?. ¿Y de las tierras no visitadas, de los estudios no empezados, de las habilidades escondidas....?.

A mis cincuenta y tres, cincuenta y dos dicen que aparento... Y no sé si aún subo ó ya salgo, si he aprobado ó no hice el examen, si será bonito el recuerdo ó no pisé el camino adecuado...




1 comentario:

  1. FELICIDADES y más FELICIDADES, eres un poeta romántico y sentimental -en el mejor sentido de la palabra. Es un gusto leerte.

    ResponderEliminar