lunes, 3 de noviembre de 2014

Lo llaman democracia; y en realidad es...

"PP y PSOE han engordado a Podemos, el partido de los indignados, con un programa radical que cuestiona la democracia".

Leo asombrado esto en el editorial del Diario de Cádiz, de ayer domingo. Y digo lo de asombrado, porque claro que me asombra que todo un Director de un diario se asombre que muchos españolitos, con la que esté cayendo, cuestionen la democracia... Pues claro que sí. A ver:

-Democracia significa, acaso, "impunidad"?.
-Democracia es sinónimo de paro?.
-Democracia es igual a corrupción?.
-Democracia es el gobierno del más... incapaz?.

¿Verdad que no?. Pues todo lo anterior es, nada más y nada menos, lo que lleva años pasando en España. La democracia ha traído a este país mejores infraestructuras, claro que sí; y el derecho de expresión, de opinión, de reunión;... Todos los derechos que deben de ser consustanciales al mismo ser humano; pero esta democracia ha sido incapaz de acabar con la corrupción franquista; de acabar con las cifras sangrantes de personas desempleadas; de que entren a trabajar en la Administración, simplemente, los que se lo hayan ganado con su esfuerzo, sus estudios, su sacrificio...

Esta es una democracia que se ha mostrado totalmente ineficaz para acabar con las desigualdades sociales, que no ha propiciado una mejor redistribución de la renta: hoy, en España, los ricos son más ricos, y los pobres, más pobres... Eso es una vergüenza, se pongan como se pongan los defensores de "esta" democracia. ¿Y aún hay quién se extraña del auge de Podemos, y del cuestionamiento de la democracia?...

Mire, sr. director: yo quiero en España una democracia, sí; pero una democracia como la de Suecia, como la de Finlandia, como la de Gran Bretaña, como la de Alemania, como la de Dinamarca... Esa es la democracia que queremos, creo, muy buena parte de los españoles... Una democracia capaz de enviar a la cárcel a los chorizos; una democracia en la que los gobernantes no se crean mini-dioses; una democracia en la que el presidente del gobierno, por ejemplo, NO viaje en  avión militar a un acto de su partido. Y si lo hace, dimite...

Dice el editorial que comento: "El problema es que Podemos no ofrece un programa que pueda ser debatido, sino un vago proyecto de eslóganes radicales y medidas inaplicables (jubilación a los 60 años, renta básica para todos, impago de la deuda, nacionalizaciones), además de un cuestionamiento profundo del régimen democrático salido de la Transición, al que considera origen de todos nuestros males..." (?)

Pero vamos a ver: ¿de verdad hay quien no pueda estar de acuerdo con la jubilación a los 60 años, una renta básica para todos, etc?. Pues poca gente, me parece; creo que son propuestas de lo más sensata, si partimos de la base de considerar al español como un ciudadano, con derechos, y no como un esclavo a las órdenes de los poderes económicos, una simple "masa laboral"... Y en cuanto al "cuestionamiento profundo de la Transición española, vamos a dejarnos de bobadas: en este mismo blog yo he cuestionado también la Transición, sí, una Transición con muchos puntos oscuros, y que ha dejado demasiadas cuestiones abiertas...

Lo que más de uno debería de preguntarse es bien sencillo: el parado que lleva varios años en esa situación (y me refiero al que de verdad está en paro, al que no encuentra trabajo por mucho que busque; no al sinvergüenza que está cobrando el paro, no tiene interés en trabajar, y mientras hace chapús de todo tipo....), a este parado, digo, pregúntenle qué prefiere: si ser un parado en democracia; ó un trabajador en una dictadura... 

Hay días que la entrada me la dan hecha...




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