jueves, 18 de diciembre de 2014

De cena con los amigos


Pues no sé si ustedes se están dando cuenta, pero... la Navidad se acerca. Sí, ya ven, ya va a hacer casi un año de las últimas cenas en familia, de las felicitaciones, el champán, las copitas, y toda la parafernalia adjunta... Y volvemos ya, ya mismo, en estos momentos, a las cenas en familia, de las felicitaciones, el champán, las copitas, y toda la parafernalia adjunta... Los años, que corren una barbaridad...

Y una de las tradiciones de estas entrañables fechas son, como no, las comidas con amigos. Ahí ven ustedes a Palillo y Tacón, que llevamos ya, si no los hemos cumplido, como unos quince años celebrando nuestra tradicional cena navideña. Y fue, creánme una noche fantástica.

La celebramos en el restaurante Las Tres Salinas, a la salida de San Fernando, en el polígono industrial Tres Caminos, justo en la misma entrada. Conocí este sitio hace un par de años, en la boda de la hija de uno de los matrimonios que ven ustedes brindando frente a la cámara (y que fue una gran boda, por cierto...). Y, la verdad, me volvió a gustar mucho este sitio : amplio, económico, muy bien atendido, buena comida... Fue una noche maravillosa, de risas, bromas, confidencias, fotos,... y baile, mucho baile. Porque, acabada la cena (como se dice en misa...) nos pusieron todo tipo de música para desfogarnos, y allá estuvimos moviendo el esqueleto hasta las dos de la mañana, aproximadamente. 

No nos veíamos todos juntos desde hacía ya varios meses (desde septiembre, en concreto, cuando estuvimos por Cazorla...); así que teníamos mucho que decirnos y que contarnos. Cenamos, brindamos, hablamos,... y pasamos una encantandora noche, como en tantas y tantas ocasiones, después de tantos años juntos... Hubo reparto de fotos de todos estos años que llevamos juntos, que son ya muchos, y todo eso contribuyó a hacer aún más inolvidable esa noche.

Y justo a la noche siguiente, otra cena... Esta vez, con los amig@s del baile, los Salseros Invencibles (y admiradores adjuntos...). Esta cena tiene menos tradición que la anterior (en cuanto a años celebrándola, claro..); pero espero que dure, como mínimo, otros quince años... La celebramos en el Club de Suboficiales, de San Fernando, un sitio, también, maravilloso y encantador. Y fue también una cena extraordinaria, con Amigo Invisible incluido, ymuchas risas, buen ambiente, reparto de regalos... para terminar con karaoke y baile (en el que no hay ni que decir que dejamos asombrados a la concurrencias con nuestra desenvoltura y maestría...). Nuestro delegado de Cultura y Organización de Actividades Varias, Ignacio, hizo de perfecto anfitrión, contribuyendo así a hacer aún más que la noche fuera pasando casi sin darnos cuenta.

Y aún queda, ya saben, que si la Nochebuena, la Navidad, la Nochevieja, la... Un exceso de festejos, en definitiva. aunque, eso sí, siempre son más entrañables cuando se está acompañado de familiares y amigos. Como es el caso...

Así que bueno, aprovecho para desearles unas felices fiestas, que lo pasen estupendamente, y que se harten de comer y de beber, qué coñ... Que la vida, al fin y al cabo, son dos días... y quinientas fiestas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario